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Esto a mí me lo dicen y no lo tengo

Esto a mí me lo dicen y no lo tengo

No se por qué pero, cuando llega Semana Santa, siempre me entran ganas de escribir, será para aislarme de tanto tambor y corneta. Antes de nada, un mensaje a la humanidad: Padres del mundo, cuando lleven a su hijo a una procesión, por más que insistan, no le compren un tambor o una corneta de los que venden en los puestos. Al principio puede parecer una buena idea para que se entretenga, pero luego, cuando no deje de tocarlo en dos semanas (noches incluidas, mañanas también) descubriréis que se trata de un claro error. No me cebaré demasiado en la Semana Santa, que, como dijeron en cierta ocasión en los Carnavales de Cádiz, “no cambia de repertorio y todos los años es un pelotazo”.

Cuando los Fuengirolos eramos más jóvenes e inexpertos, y más o menos igual de asociales que ahora, nos juntábamos en el pasillo de la plaza Amarilla para hacer botellón apartados de la sociedad, insultarnos y discutir sobre cualquier cosa, incluido el conflicto israelí-palestino (tema que, sorprendentemente, salió más de una docena de veces en los botellones, lo que te hace ver las cosas con otra perspectiva).

Las discusiones de los Fuengirolos tienen su propia evolución, es decir, empiezas hablando del conflicto israelí-palestino, pasas a que la culpa de todos la tiene Estados Unidos, pasas a que los americanos son tontos integrales (tonto integral: tonto que no engorda), pasas a lo tonta que era una camarera que ponía copas en no se que bar y, obviamente, cierras la charla hablando de tías, como todo buen cristiano.

Dentro de esta selección natural de Darwin aplicada a los comentarios nocturnos de los Fuengirolos se llegó a la formulación de teorías, desarrolladas principalmente por el catedrático de Teorías.de.las.que.no.sacas.nada.en.claro.pero.luego.dices'Puesesverdad', alias Hugo. Una de esas teorías básicamente venía a decir que las tías buenas eran como los Volkswagen Golf, que en principio ambos son para los parlplays y que los Fuengirolos sólo podríamos acceder a ambos de segunda mano. (Era mucho más larga y con mucho más sentido, pero ruego tengan en cuenta que, en aquella época, hacíamos los botellones con whisky, por lo que no recuerdo ni una décima parte).

Y ya puestos, esta mañana me ha dado por formular también teorías. Por ejemplo, viniendo a trabajar por la autovía he descubierto que en la Dirección General de Tráfico no dominan la gramática y, especialmente, no conocen los artículos. Paso bajo un panel luminoso y pone “Sin carnet – desde 1 marzo – delito”. Pero bueno, ¿quien les escribe los mensajes a esta gente, Radomir Antic?

Como me aburría extremadamente (y para evitar quedarme dormido gracias a mi magnífico insomnio nocturno pero somnolencia mañanera) en el siguiente panel me dio por contar los espacios que tenía la DGT para escribir los mensajes. 16 espacios en tres líneas, es decir, 48 caracteres. ¿Qué les cuesta poner entonces 'Desde el 1 de marzo ir sin carnet es delito'?

¿Y qué intención tienen con quitarle los artículos? Cojones, si quieren evitar accidentes ponerlo clarito, porque, con un mensaje de ese estilo, lo más probable es que me estampe con una farola 20 metros más adelante mientras trato de descifrar que leches quieren decirme esas palabras inconexas. “¿Será un mensaje cifrado? ¿Será un aviso de algo en concreto? ¿será el café? BUMMMMMM ..... serán cabrones....” Quizás la idea es que el mensaje sea impactante, cortito, para que se te quede en la cabeza, pero si fuera así hay otros medios. Por ejemplo, que pongan 'No chocar – caca – prrrrrrrrr'.

Otra teoría estúpida que ya mantenía desde hace tiempo (no soy el único que opina lo mismo) y de la que me he acordado esta mañana. La maldición del anuncio de las natillas Danone. Hagamos un breve repaso. En uno de los anuncios salían Caminero, jugador del Atléti que llegaba a la Eurocopa de Inglaterra como la estrella y que, más adelante, fue amoldando a su trasero el banquillo del Valladolid; y Sergi Bruguera, tenista que, de los primeros puestos de la ATP, pasó al número infinito elevado a n.

Otros, Alex Crivillé, que de ganar el mundial con Dohan en el hospital pasó a... a... a la nada, como en la Historia Interminable; y Alfonso, sí, el jugador del Real Madrid-Betis-Barça-Olympique y Betis otra vez, y del que lo único que recuerdo es que le marcó el último gol a Yugoslavia. Aún más sangrante es el caso del siguiente anuncio, con Gerard, cuya proyección en ese momento era ser de los mejores jugadores del mundo y su actual proyección es, como mucho, que lo llamen para el Supervivientes de los famosos; y Morientes, que lleva más camisetas encima que el puesto de un gitano en el rastro.

También salieron en otros anuncios, Figo, Guardiola, Michel y Stoichkov, que también cayeron en declive a lo bestia tras decir lo de '¿Repetimos?'. Y repitieron, para finalizar, con Casillas –la excepción que confirma la regla-- y OJO, Juan Carlos Ferrero, que de ganar la Davis parece que ha pasado a tener que aprender de nuevo a jugar al tenis, y Luis Enrique, que ya no dio más de sí el pobre después de recibir (y de dar alguno que otro) 400 palos en cada partido.

El último es Ronaldinho, del que, tal y como le está yendo la cosa este año, obviaré comentarios. Solo decir que en el anuncio también sale su hermano y su madre y, si la maldición no sólo se ceba con los deportistas, es probable que a la madre la deporten a Mogadiscio y al hermano lo linchen la próxima vez que pida al Barça que le amplíen el contrato a Ronaldinho.

Para acabar con las teorías, esta mañana también he llegado a la conclusión de que, en realidad, lo que me cabrea no es no poder aparcar, sino que los demás encuentren aparcamiento y yo no.

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres.

El auténtico debate del siglo

El auténtico debate del siglo

Buenas noches, hoy tendrá lugar un acontecimiento histórico, el primer debate en años entre los dos candidatos a la Presidencia... de la comunidad de vecinos de calle Espartero número 10 . A un lado de la mesa, el presidente y candidato a la reelección José Luis Rodríguez el Pescadero, del 3º B; y en el otro extremo el candidato Mariano el de Alcoy, del 7º A.
Tal y como hemos pactado entre las diferentes candidaturas en los prolegómenos del debate, éste tendrá unas estrictas reglas en cuanto a las intervenciones. Cada candidato tendrá para explicar sus argumentos exactamente el tiempo que tarda en venir el ascensor cuando se le llama desde la planta baja y está en el sexto piso, es decir, 2 minutos 24 segundos. El orden de intervención viene determinado por las veces que, en la última legislatura de la comunidad, cada uno de los candidatos ha llamado la atención a los niños de la del 4º D por jugar al balón en el rellano, con lo cual abrirá el debate Don Mariano el de Alcoy.

 - Muy buenas noches, queridos compatriotas de calle Espartero número 10. Yo creo que este edificio es una comunidad de ciudadanos libres e iguales, sin embargo, mi rival el Pescadero se ha empeñado durante toda la legislatura en dialogar con los independentistas. Sí, con los independentistas del ático, que pretenden tener una llave propia en el ascensor para que llegue hasta su salón. Y eso no es admisible, porque supone que no todos los vecinos de esta comunidad tendrán las mismas oportunidades.
Como contraprestación a los apoyos de los independentistas en medidas descabelladas que ha tomado este presidente, el Pescadero ha cedido a todas sus presiones, permitiendo incluso la convocatoria de un referéndum próximamente para la elección de un nuevo color de los toldos.
Yo soy un firme defensor de nuestro toldo azul, pues así viene en la Constititución de la Comunidad, que todos apoyamos y que todos debemos respaldar. Pero este presidente ha abierto un debate estéril y que no aporta nada al conjunto de la sociedad de este edificio.

 Su turno, señor José Luis Rodríguez el Pescadero.

 - Muy buenas noches compañeros de pasillo y entreplanta. Yo he pretendido ser un presidente para los que me apoyaron y para los que no y he tomado decisiones en beneficio de la comunidad. Señor Mariano el de Alcoy, usted me acusa de haber dialogado con los independentistas del ático, cuando, como usted bien sabe, tienen una representación cuatro veces superior en esta comunidad por el reparto en metros cuadrados por vivienda.
Y es que mi voluntad ha sido hablar con todo el arco parlamentario, en todos los asuntos que se han abordado. Pero, cuando he tratado de consensuarlo con usted, señor el de Alcoy, y he ido a su propia casa, sólo he obtenido el rechazo por respuesta y las burlas de su hijo Gabriel ElGorriaga.
Me acusa de haber permitido la convocatoria del referéndum sobre el color de los toldos y yo le garantizo que ese referéndum no se va a celebrar, y, para ello, utilizaremos toda la fuerza del estado de derecho, que para algo mi hijo se está sacando la carrera. Sin embargo, tiene que admitir que es necesario un proceso de diálogo sobre el texto constitucional de nuestra comunidad.
La Constitución nos ha traído prosperidad y unidad, pero, después de 30 años que lleva construido el bloque, requiere una adaptación a los nuevos tiempospara que continúe procurándonos progreso y asuma novedades como las islas ecológicas que nos han puesto en la puerta.

 - Ha terminado su tiempo, muchas gracias. Señor Mariano, tiene de nuevo la palabra.

 - Usted no se entera de nada. Usted falta a la verdad, ese es su problema. Usted mintió a los ciudadanos de este edificio cuando aseguró que ya no estaba negociando con los terroristas, los niños de Manuela la del sexto, que han aprovechado la pasividad de este Gobierno para seguir actuando con impunidad, pegando mocos en los timbres de las puertas, pintando en el ascensor o amenazando a todo aquel que tratara de aparcar mientras ellos jugaban al béisbol con una pelota hecha de papel Albal.
Usted, señor el Pescadero, va a romper este edificio. Este es el edificio es el más antiguo de toda la calle y usted, con sus negociaciones, va a romperlo. Pretende ahora que el piso del bajo, que todos los vecinos de esta comunidad utilizamos como trastero, se pueda vender a un particular. Todo con el objetivo de obtener réditos políticos y financiación para proyectos improvisados, como las reformas de Estatutos de cada planta, que ni sabía que existían.

- Su tiempo, candidato.

 - Bien, usted me acusa de mentir. Parece que ya no se acuerda de lo que pasó cuando gobernaban ustedes. Ya no recuerda como mintió a todos los ciudadanos de esta comunidad, diciendo que el causante de que los buzones se descuadrasen era un defecto de fábrica, cuando todas las investigaciones ya apuntaban a que se trataba de polillas.
Aún no ha aceptado su derrota en las pasadas elecciones, señor el de Alcoy, y ha seguido maquinando con teorías de conspiraciones de los fabricantes de buzones contra esta comunidad, asegurando con papeles pegados en la puerta del ascensor que había pruebas de que todo estaba planeado por los fabricantes y las polillas conjuntamente, con el objetivo de apartar a su candidatura de la presidencia.
Se ha pasado toda la legislatura utilizando el terrorismo de los niños de Manuela la del sexto contra este Gobierno, cuando, en estos años, ha habido más tirones de patilla y balones confiscados que en toda la historia. Dialogué con los terroristas para buscar la paz, al igual que hicieron los anteriores presidentes, pero no ha habido ninguna concesión y, ahora, saben que están derrotados desde que les quitamos los petardos y que son pocos desde que al hermano mayor lo mandaron al internado de Campillos.

 - Entremos ahora en otro área del debate, como es el asunto de la inmigración. Señor Mariano, puede comenzar.

 - Existe un peligro en esta comunidad que es la inmigración descontrolada y usted no ha hecho nada en esta materia salvo una regularización masiva de aquellos que vienen a bañarse a nuestra piscina sin vivir en el bloque. Aquí no cabemos todos. La piscina es para 50 personas y los perjudicados son los vecinos de la Comunidad.
Hay momentos en los que ni siquiera puedo tender la toalla o sacar la barbacoa para hacer una planchitas.
Y eso si no hablamos de los inmigrantes turistas, que nos vienen en agosto con tres coches y 50 niños y los que llevamos aquí viviendo durante toda la vida tenemos que aparcar encima de la acera y rezar para que un chiquillo no nos saque los ojos con una cometa.

 - Señor José Luis, su réplica.

 - Veamos, los inmigrantes entraron a esta comunidad cuando gobernaban ustedes. Se les colaron más de 30 niños de la calle, a los que permitieron entrar a la piscina preguntándoles sólo si conocían a alguien del bloque. Han legalizado el baño de muchísimas personas únicamente con decir que eran primos del Antonio el del octavo, cuando usted y yo sabemos que que ese vecino nunca tuvo primos.
Es más, tengo aquí un documento que demuestra que ustedes permitieron el acceso a la piscina a personas a cambio de un bono bus o una bicicleta. Y en cuanto a los inmigrantes turistas, se trata de ciudadanos de pleno derecho de la comunidad, debido al tratado de libre circulación de personas y mercancías entre las plantas.
Ahora usted quiere utilizarlos para conseguir el voto del miedo entre los vecinos, cuando todos sabemos lo contentos que nos ponemos cuando a principios de julio vienen las noruegas que viven en el segundo y cubren un hueco que no cubre ningún ciudadano en este edificio, como es el top-less en el jardín.

- Bien, pasemos ahora a otro asunto. Puede abordar los asuntos económicos, señor Mariano el de Alcoy.

- En la presente legislatura la inflación se ha disparado. Antes pagábamos de comunidad 74 euros al mes y ahora 113 euros, como muestra este gráfico que tengo aquí y que me ha hecho mi hija, que es delineante y ya está trabajando, no como su hijo, que ha acabado Derecho pero ni trabaja ni nada y se pasa el día fumando hierba y dando vueltas con el pañuelo palestino.
Ha subido el cloro de la piscina, ha subido el Cristasol para la limpiadora y ha subido espectacularmente el precio de las alfombrillas que ponen 'Bienvenido' y que deberían estar colocada en la puerta de cada familia de bien. Reconozca que estamos en crisis, el césped del jardín se ha secado, el agua de la piscina está turbia y el ascensor siempre para en la tercera planta aunque nadie lo llame.

 - Es su turno, señor el Pescadero.

 - La comunidad ha subido, sí, pero como consecuencia de nuestro mayor nivel de vida y del progreso, con reformas como la colocación de geranios en el portal y los nuevos rótulos de los buzones hechos en el Word. Como muestra este gráfico que tengo aquí, mi hijo no trabaja, pero su hija es una golfa. En cuanto a las alfombrillas, no puede culpar de la subida a este Gobierno, porque se trata de un efecto colateral después de que el anuncio de Ikea las haya vuelto a poner de moda.
Por otro lado, tanto usted como yo sabemos que no estamos en crisis, se trata de una ralentización coyuntural. El césped se secó porque el jardinero estuvo un mes de baja con reuma, pero se está recuperando; el agua de la piscina su puso turbia por aquella tormenta de verano en la que prácticamente llovió barro, y todos los parabrisas de los coches dan muestra de ello; y el problema del ascensor se debe a la crisis de la hipoteca de la americana, la que vive en el tercero, que como subió el Euribor le dio un puñetazo al botón y se quedó cogido.

- Muchas gracias candidatos. Llega el fin del debate, señor José Luis Rodríguez el Pescadero, comience usted.

- Vecinos quiero pedirles el apoyo para un proyecto para el próximo año, porque estoy comprometido con terminar con todas las discriminaciones, como el hecho de que algunos puedan colocar en la fachada la antena del Digital + y otros no podamos. Porque estoy convencido de que el crecimiento económico nos debe llevar al pleno empleo y hasta mi hijo se coloque de una puñetera vez, que tiene ya 34 años.
Porque estoy comprometido con que la mayoría de los recursos públicos se dediquen a la educación de los niños de Manuela la del sexto; y a la sanidad, para que por fin podamos tener algo dentro del botiquín, que lleva 10 años colocado pero sólo tiene tres tiritas. Porque tengo el compromiso de afrontar un desarrollo sostenible del pino del jardín, un crecimiento sostenible de modo que sus ramas no se carguen las ventanas de la vecina del primero.
Buenas noches, buena suerte y recuerdo a los que vienen a dejar publicidad que no la metan en los buzones, sino encima del mostrador que hay en el portal.

- Cierre el debate, señor el de Alcoy.

- Hay un ejemplo que resume todas mis ideas y que todo el mundo puede entender. Quiero que la niña que nazca en esta comunidad, bueno, que nazca en el Materno pero viva en la comunidad, tenga un jardín con césped en condiciones donde jugar, tenga una familia que no tire las pipas ni las colillas por el balcón, una vivienda en la que no se vaya la luz cada vez que se enciende la depuradora de la piscina.
Quiero que esa niña, sea de la planta que sea, pueda ver la señal de televisión igual de bien que el del ático, que tiene parabólica. Quiero que sienta un hondo orgullo por ser de este edificio, por pertenecer a este bloque tan viejo, tan admirable, que le ha ofrecido unas nuevas baldosas en el portal que no estén desniveladas, una barandilla en la escalera barnizada y que se refugie bajo el mismo toldo azul que aparece en nuestra constitución.

Situaciones incómodas

Situaciones incómodas

Una de dos (o de tres o de cuatro o de ochotumbado elevado a n). O lo bueno se hace esperar o soy un vago del carajo... o pasaba de escribir... o no he tenido tiempo... o no funcionaba internet... o no tenía nada que contar... o no me acordaba de la contraseña... o... Pero sobre todo, ¿a quien le importa? La cosa es que hoy escribo porque tengo ganas y punto.

A lo largo de nuestras insignificantes vidas nos encontramos en ocasiones con situaciones ciertamente incómodas, como por ejemplo, ir a un velatorio y estar pensando continuamente en que, tarde o temprano, vas a abrir la boca y la vas a cagar. Como aquella vez que en uno, en una charla de estas charlas insulsas que se mantienen para rebajar la tensión del momento, solté "Pues yo salí ayer y hoy estoy muerto y enterrao... ... ... mierda".

En los asuntos relacionados con los hospitales y cosas médicas también se dan muchos de estos casos. Como por ejemplo, cuando entras a la consulta de un ginecólogo y sabes que, en unos 15 minutos, todas las mujeres de la sala de espera estarán con las piernas abiertas y hurgándole en el susodicho.

No digamos ya, si, en vez en el ginecólogo, estás en la consulta del urólogo y tienes claro que al menos dos de cada cuatro están allí por la próstata y le van a meter un dedo en el culo. Luego es fácil de saber a quien le ha tocado... el que salga con la cabeza gacha. (Un inciso para poner un enlace de un invento estúpido relacionado, un simulador de exploración rectal: "Yuhuuu, es lo que he esperado durante toda mi vida. http://www.nopuedocreer.com/quelohayaninventado/?p=245)

Pero, en vez de tanto imaginar, vamos a situaciones reales. Una historia que quizá mucha gente no sepa. Hace unos años, por un problema que ahora no viene al caso contar, me tuvieron que dar unos tratamientos de quimio, que venía a ser básicamente un botellón intravenoso y con una resaca instantánea.

La cosa es que los médicos me dijeron que, por si acaso y por si más adelante se complicaban las cosas (que no se complicaron porque bicho malo nunca muere) podían tomarme una muestra de semen. En ese momento pensé "a mi no me pinchan en un huevo ni de coña", pero no, no es con una inyección, es una extracción mucho más... básica y primitiva.

Total, te dan la cita un día y te plantas en el Materno (mal sitio para que te tomen muestras de eso) y te recibe una doctora que, durante toda su vida, está recibiendo hombres que se la van a machacar en un breve espacio de tiempo. Te da un vasito y te indica que te vayas a cierta puerta al final del pasillo. Y no, no te preguntan si necesitas ayuda, eso sólo es en las porno, degenerados.

Caminas con la vergüenza de recorrer todo el pasillo con el vaso en la mano, mientras mujeres parturientas te miran con desprecio, como si fueras un depravado... que te entran ganas de darte la vuelta y gritarles "¡¡¡¿¿¿Qué pasa???!!! ¡¡¡¿¿¿Nunca han visto un hombre que va a tocarse???!!! ¡¡¡Que yo esto no lo hago por gusto!!!.... bueno, al menos ahora no lo hago por gusto..."

Cuando llegas a la puerta te encuentras que hay otros cuatro o cinco tíos delante tuya y que, efectivamente, van a hacer lo mismo que tú, en el mismo sitio que tú y sólo unos segundos antes que tú. Sueltas un 'buenas tardes' de protocolo, porque no es cuestión de entablar una conversación del tipo:

- Buenas tardes, ¿que tal?

- Pues aquí, que vengo a cascármela. Disculpe que no le dé la mano, pero es que estoy sentado sobre ella para que se me quede dormida.

- Pues yo me he traído un vídeo en el móvil para motivarme, 'Universitarias aprendiendo nuevas materias', para no hacer esperar demasiado al personal.

- A mí en cambio me va más el sadomaso, así que mientras me la menee me voy a golpear la cabeza contra la columna... Si veis que no salgo en 15 minutos... esperad un poco más que estaré repitiendo.

En fin, esperas un ratito, mientras notas como algunos, los que parecen que están más acostumbrados a ese tipo de experiencias, ponen cara de enfadados cuando ven que alguno tarda demasiado. Tienen pinta de que, de un momento a otro, van a golpear la puerta diciendo "¡Eh, que no hay que recrearse, a echar algo en el bote y punto!". Por cierto, la discreción del hospital es magnífica, porque, en esa puerta en la que hay una cola de hombres con un vasito, pone 'Extracción de semen', por lo que todos los que pasan por esa zona saben que en unos minutos te la vas a machacar. Y tooooodo el mundo te mira... o al menos eso me parecía a mí.

Obviamente, ni que decir tiene que, en ese momento, ganas de tocarme cero. Tenía ganas de irme a mi casa a esconderme y no salir en años (ahora que lo pienso, ¿por qué estoy contando todo esto si me da tanta vergüenza?) Conforme va saliendo gente sabes que, inevitablemente, va a llegar tu turno, y empiezas a pensar cómo será la sala. Quizás sea una habitación con un sofá, una tenue luz rojiza, cojines, revistas porno y papel higiénico por todos lados.

Pues no, cuando entras (y cierras la puerta empujándola con el pié, con tal de no tocar con la mano el pomo) te encuentras en un cuchitril en el que te percatas que, cuando se diseñó el edificio, aquello estaba pensado como cuarto de las escobas, porque a todo el mundo le daba risa decirle al arquitecto que tenía que construir un sitio para masturbaciones y tocamientos de bajos.

La habitación echa peste, como es normal, y, encima, tiene un ambientador de estos que te llegan hasta la garganta, como los perfumes de las moras que viven en los bloques de Los Verdes en Los Boliches. Aparentemente está limpia, pero no me quiero imaginar a Grisom de CSI con el luminol y la luz violeta apuntando a las paredes. Entre su equipamiento, una mesa (¿¿¿??? ¿por si te da por hacértela en posiciones raras?) y, eso si, muuuuucho papel higiénico. De todos modos, fui precavido y llevaba mis propios clines.

Acabas (no daré más detalles sobre esto, sólo decir que se supone que tienes que apuntar a un bote) y sales de la habitación triste, girando el pomo con 15 clines en la mano para no tocar nada raro. No miras a nadie y andas con el bote por el mismo pasillo... pero ahora lleno, con lo cual te miran aún con más desprecio (¿a quien coño se le ocurrió hacer el bote transparente?).

Voy a darle el botecito a la doctora, pero me dice que no, que hay que llevarlo a la sala de congelación antes de cinco minutos y que está en el edificio de enfrente. Con lo cual, salgo corriendo del Materno y me recorro la calle con mi bote y mis espermatozoides dentro, que deberían estar pensando "Pero bueno, ¿ahora le ha dado a éste por tirarse muñecas hinchables de metacrilato?".

Cuando por fin entregas el vasito, le ponen tu nombre en una pegatina y lo meten en el congelador, junto a los langostinos y las judías verdes, parece que te has librado y otra doctora (¿¿¿pero es que no hay un sólo tío en el hospital para que todo esto sea menos violento???) te dice "Muy bien, pero, de todos modos, para estar más seguros guardaremos otra muestra, vuelve en 15 días".

"Dejad que los modernos se acerquen a mí", gritó una granada de mano

"Dejad que los modernos se acerquen a mí", gritó una granada de mano

En esta etapa extraña de mi vida, en la que no tengo muy claro por donde tirar, ya no sé ni que leches puedo escuchar en la radio. Me dejaron huérfano por la mañana los de Gomaespuma (luego también por la tarde, grrrrrrrrrrrr) pero por lo menos ponían 'No somos nadie', que no es que sea mi programa favorito precisamente pero se podía escuchar. Ahora están poniendo un programa nuevo que la única manera de que fuera más malo sería que los presentadores fueran a tu casa a golpearte con una estaca en el lomo.

Así, continuando con la extraña etapa, me ha dado por escuchar Radio 3. Sus castas. No me entendáis mal, me gusta la música de Radio 3, pero no soporto esos aires de modernidad y de "soy un tío que no tengo amigos pero si los tuviera tendría una conversación superinteresante". Digámoslo claramente, me cago en los modernos. Y Radio 3 va de moderna, te pone un tema que cantaban los pastores del siglo XII en los Pirineos... pero eso es que es moderno.

Moderno e intelectual. Veamos, señores de Radio 3, un lunes a las 9 de la mañana no es un buen momento para utilizar la palabra "onírica". No. De hecho nunca es un buen momento para utilizarla, pero menos aún ese. Total, que, como son unos 'tendencias', en la agenda de actos, convocatorias y encuentros de mendrugos meten por ejemplo unas jornadas en plan 'Las posibilidades dramáticas de la litografía en una manzana podrida'. Muy interesante, sí.... y hoy es un día pistacho.

Pero lo mejor para tener una radio moderna es que las cuñas sean aún más modernas y, para ello, nada mejor que poner a gente hablando raro diciendo el nombre del programa. Por ejemplo, el que empieza a las 10, que se llama 'Siglo XXI'. (Un inciso para decir que, claro, cuando se puso el nombre del programa, allá por el siglo XX, era un nombre moderno. Ahora sencillamente será contemporáneo, digo yo).

Bueno, pues el programita en cuestión empieza con una retahíla de cuñas en la que extranjeros dicen 'Siglo XXI', cada uno con su acento correspondiente, con lo cual andan diciendo 'Shiglo Ven tuno', 'Fli go weintiuno', etc etc etc... Que modernidad, que visionarios, que elemento para mayor gloria de la innovación en la radio... que... que... que panda de gilipollas hay sueltos por el mundo.

Pero para ser aún más modernos, como ya a los extranjeros que salen hablando no se les entiende de por sí, a los españoles les distorsionan la voz. Algo tan moderno que ya se hacía allá por los 70 y 80 (lo mismo por eso es moderno, como las zapatillas Victoria). Un efecto tremendamente arriesgado para el oído del oyente y totalmente futurista... ay, que daño a echo Cher y el 'Believe' a los sintetizadores...

Todo es cuestión del punto de vista. Por ejemplo, si en radio tres ponen a un cabrero pegando berríos en medio de la sierra se trata de un estilo de música folk, agro pop, con reminiscencias culturales de la desamortización de mediados del siglo XX y con toques de blues y jazz hispano. Si ponen al mismo cabrero pegando berríos en otra radio... es El Koala.

Luego están esas idas de olla, como una vez en un viaje que escuchamos la historia de una mujer que no se creía lo que medía el planeta tierra y se lo recorrió comprobándolo con un metro... Son de analizar muy profundamente esos incisos en plan, cuando acaba una canción, aparece la voz de un gachón, sobre un fondo de panderetas y platillos como si fuera 'hare krishna' que dice:

"Yo soy una patata, una patata entre tantas. Una ondulada normal, de las que no tienen sabores. Siempre quise ser una patata con sabor a ketchup, pero mi padre me decía que tenía que seguir la tradición familiar. Sólo espero que alguien compre ya este paquete y pueda ser devorado para acabar con este sufrimiento. Por fin alguien abre el paquete y me coge entre sus dedos... pero... antes de comerme... me moja en ketchup. Hoy es el día más feliz de mi vida... aunque vaya a morir".

No no no no y no, meeeeeeeeeeeeeck, error. Eso no es moderno, eso no es dramatismo, eso, señor mío, es un problema psicológico y usted debería estar encerrado y ser golpeado con patatas asadas y salsa rosa.

Y dejo de escribir ya... que es muy moderno dejar las cosas a medias...

07.45 de la mañana del 3 de septiembre

07.45 de la mañana del 3 de septiembre

07.45 de la mañana del 3 de septiembre. Una hora normal de un día normal de un mes normal... salvo por ser la primera vez en un mes en la que el despertador suena para volver al trabajo. La única ilusión que tengo en el día de hoy es que den las dos de la tarde para comerme unos 'fusilloni de la mia mama' (no del restaurante, sino de mi madre, Doña Paqui de Los Boliches). Y ya que se supone que tengo que escribir... pues escribo en el blog, que lo tengo abandonado. Total, mi intención hoy es no hacer demasiado.

La vuelta al trabajo debe ser como empezar a hacer deporte, hay que ir poco a poco. Es como el primer día que vas a correr. Sales de tu casa, andas ligerito unos cuantos minutos, rompes a sudar y te ahogas porque hace meses que no levantas tu culo de ese hueco en el sofá y dices "Ea, por hoy ya está bien, mañana correré un poco más". Obviamente al día siguiente no vas a correr... tienes que devolver la forma de tu trasero al hueco del sofá.

Siguiendo esa regla de tres hoy me debería ir a mediodía... ya trabajaré mañana más.... y no venir al día siguiente. Pero, en vez de eso, lo que me espera este mes es trabajar sin descanso hasta el día 15, una boda y trabajar de nuevo sin ningún día libre hasta el día 29. Lo que se dice un mes tranquilito... por los cojones. Son ese tipo de cosas que es conveniente tomarse con filosofía, y un vaso con dos hielos y ron.

Hablando de hielo vayamos a la crítica cons/des tructiva del día. En el viaje de las vacaciones hemos descubierto varias cosas. Que las playas de Niza son una mierda (entendiendo playa en su concepto más amplio, como podría ser una cantera de piedras en la cual salir del agua te cuesta 15 minutos, los pies reventados y un disgusto). Que en Mónaco los Ferraris los regalan con las galletas (los Aston Martin con los Gusanitos, los Lamborginis con el Cola Cao y la silicona con la partida de nacimiento).

También se ha confirmado que los italianos no saben respetar una puñetera fila (se pudo complicar cuando, estando de los primeros en la cola para el autobús, Borja fue adelantado por unas 50 personas y pudo meterse en un descuido del revisor dicharachero). Otra conclusión es que en España somos muy adelantados a la hora de poner señales, porque ¿¿¿que mejor sitio para poner una indicación en la autovía que UNA VEZ PASADO EL DESVÍO???

Y nos lo hemos pasado del carajo, pero lamentablemente, al igual que ya he dicho más de una vez que un sitio con la cerveza a 7 euros no tiene calidad de vida... los lugares en los cuales los bares de copas cierran a las dos tampoco la tienen. Y como eso de adaptarnos a las circunstancias es algo que los Fuengirolos no hacemos normalmente, cuando nosotros estábamos cenando el resto de la gente ya llevaba en el cuerpo dos botellas de vino blanco (sí, vino blanco... a hipo... y luego son otros los que no saben beber).

Cuando salíamos a la calle para ir de copas todo el mundo iba de vuelta con una papa fea y cuando nos disponíamos a entrar en los bares... la horda de ratas hacía su aparición en la ciudad fantasma, habitada tan sólo por cinco entes que deambulaban de lado a lado buscando un antro en el que cobijarse del frío. Ese antro nunca apareció y Fon cayó en las profundidades de la fiebre y los vómitos espontáneos cada 20 segundos, mientras tenía alucinaciones con Yus Briznes y una prostituta rumana que murmuraba con el labio inferior adelantado unos 14 centímetros "Pojjjjj claro, me guta folla, con los cabrone". (Esta última frase sólo se repitió en el viaje cuando era estrictamente necesario... es decir, aproximadamente unas seis veces cada minuto).

Pero lo peor de todo fue sin lugar a dudas la ausencia de hielo. Cuando se ha visto que los Fuengirolos compren una botella cada uno para una semana y no se la acaben (porque compramos una botella cada uno... aunque el borracho oficial sea yo, para que el alcoholismo de los demás parezca menos alarmante). Y es que era imposible pillar una bolsa de cubitos. Ni en Niza, ni en Florencia, ni en Verona, ni en las gasolineras, ni en los chinos/moros/indios/ o franceses/italianos asilvestrados. De hecho es que no saben ni lo que es un cubito de hielo y cuando pides 'ICE' en una tienda te miran con cara de que estás gilipollas y te preguntan "¿Ice cream?". No, coño no, donde voy yo con un Frigodedo metido en el cubata, por dios.

Y ahora volvemos a ese maldito mes de septiembre que nunca he soportado, porque, a pesar de que El Corte Inglés se empeñe, la vuelta al cole NUNCA ha sido una ilusión, ha sido una putada. El cambio de la playa a los libros de Ciencias Sociales siempre es traumático aunque tengas una mochila de los Gi-Joe, el estuche de Bioman y el album de cromos de la liga de Panini.

Y si el cambio es de la playa y dormir hasta que encarte al curro... no te digo nada. Vamos, que si tuviera aquí ahora una garrafa de gasolina le prendía fuego a la oficina (de la cual precisamente hoy ha venido la dueña a echarnos, literalmente, pero no se que le habrá echo mi jefe en el despacho, ni quiero pensarlo, que al final nos tendremos que quedar en este zulo. Mardita la hora).

Así que como ya estoy en el trabajo, y tendré más ganas de hacer cualquier cosa que no sea trabajar, lo mismo actualizo algo más. O lo mismo no, en eso está la gracia de este blog, que puede ser que en dos meses esté el mismo artículo y que mañana meta algo nuevo (que va a ser que no).

Cosas que pasan

Cosas que pasan

"Las pijas ya no quieren borrachos", como dijo Kase-O y se demostró este fin de semana. "Hemos creado un monstruo y vemos el miedo en sus rostros". Los Fuengirolos somos demasiado destroyers y eso, conjugado con una universidad en la que los Bentleys los regalan en las bolsas de Lepitos, genera lo que se genera en cualquier encuentro entre nosotros y el mundo. Antisocialidad absoluta... salvo para que nos odien. Y no se crean, no alcanzamos nuestros límites de odio, podíamos haberlo hecho mejor, pero diversas circunstancias nos lo impidieron.

El fin de semana se resume en varios términos: ocho personas durmiendo en un salón, servilletas por el suelo y cucharas en las habitaciones, "te queda mejor la camisa blanca", "buen partioooooooo, que está soltero señoraaaaaaa", "eh eh bombón", cubatas aguachirri, asalto a un parque infantil, ostión con un carrito de niño chico, Hamilton celebrando una victoria en un bar y poniendo perdio de coca cola a Hugo... y eso... gente que nos mira mal...

Todo esto para ir a (animar/reventar/emborracharnos) la graduación de Borja, odontólogo como el que más, es decir, un cabrón que te hace tener la boca abierta unas cuantas horas mientras que mete cosas afiladas o con motor y que encima te las enseña, como diciendo: "mira, con esto te voy a hacer mucho daño" y luego te cobra. No he tenido el placer de conocer personalmente el trabajo de Borja, pero esas técnicas se enseñan en todas las facultades, así que seguro que también las aplica.

Por concretar un poco, a la graduación, tras sortear varios Mercedes y BMW como los que se suelen alquilar para una boda, fuimos sin disfraz, lamentablemente, porque deberíamos haber llegado en mal estado y generar un conflicto con los seguratas (gremio hacia el que muestro desde aquí la máxima consideración de mis pelotas). Cuando entramos en aquel recinto, ríete tu de la pista central de Rolland Garros, ya nos percatamos de que de allí teníamos todas las papeletas de que saliéramos bajo malas miradas o apaleados.

Creo que fueron los diez minutos más nerviosos de mi vida, estaba tenso (Lara tmb, pero por otras cosas) y, cada vez que decían un nombre en la graduación y la gente apenas decía nada, más ganas me entraban de hacer una hoguera. "B. A. J.". Y a partir de ahí la gente dejó de mirar a la graduación (que ya ni se escuchaba) y se giraron su cabeza hacia lo más alto de la grada, donde ocho mostrencos gritaban, saltaban y estaban a punto de caerse desde unos 15 metros de altura.

Después de que le dieran el diplomita, algún que otro improperio y varios '¡Viva Los Boliches!', nos sentamos, pero la gente nos sigió mirando. "Nos vamos ya, ¿no?". Mientras salíamos de allí se escuchó una frase lapidaria: "Yo me tiro cinco años estudiando y el día de la graduación no se escucha mi nombre y me muero". Sabia filosofía, más aún en una Universidad en la que, como dijo Hugo "Debéis saber que todos los que habéis estudiado Empresariales tardaréis 35 años en amortizar lo que os ha costado la carrera".

Y es que las graduaciones, como toda celebración que se precie (boda, bautizo, comunión o la gala de los Goya...) son un puto coñazo. Varios discursos, en los cuales se utilizan los tópicos de siempre: "Parece que fue ayer cuando entramos en la facultad y no conociamos a nuestros compañeros", "a partir de ahora tendréis que luchar en el mundo laboral", "sois el mejor valor de esta universidad" o "señor Gutiérrez, debe usted tres meses de la carrera...". Si a eso se le añade que había un coro, una banda musical y un tío de la universidad con un hachazo a la altura de la oreja, lo único que nos quedaba era beber cerveza.

Con todo y con eso, pudo ser aún más grande, pero ya nos dedicamos a comer como animales. Fon y yo nos comimos unas cinco tortillas y varias bandejas de embutidos, durante una media hora en la que ni nos hablamos, porque teníamos la boca llena. Pero todo con mucha clase.

Mientras la gente de la alta alcurnia de mentira cogía bandejas y se las llevaba, como si fueran sacos de racionalización en Sudán, nosotros nos hicimos fuertes en una esquinita de la mesa, por la que no tenía nadie huevos de pasar... a no ser que quisiera que le arrancaran una oreja de un bocao.

Tras varios kilos de canapés y otros tantos litros de cerveza (caliente a pesar de los inventitos del ingeniero de Ferrari), continuamos el botellón express en casa de Borja, donde cada cierto tiempo se le escuchaba decir "Id acabando que en 2 minutos y medio nos vamos".

Y poco más, al Inna se le complicó la noche con un 'encuentro en la tercera fase' y a las 4 de la mañana nos queríamos ir todos de la discoteca de mierda, en la cual tardamos media hora en entrar y de chorra (porque hubo momentos de tensión) y encima vendían cubatas inversos (dícese de las copas que, en vez de emborrachar, te ponen más sobrio). Entre cabezada y cabezada que dábamos nos planteábamos cuanto costaría un taxi hasta Villanueva, si pasaríamos mucho frío durmiendo en la calle o cómo podríamos llegar a Fuengirola.

Simplemente es un resumen, pero, después de un mes sin escribir por aquí, algo es algo. Feliz Navidad a todos (por si tardo demasiado en actualizar).

"El mundo está lleno de hijos de puta y los hijos de puta van y tos se me aparecen"

"El mundo está lleno de hijos de puta y los hijos de puta van y tos se me aparecen"

Domingo, en torno a las cinco de la tarde, unos 32 grados centígrados en Málaga, según señala el termómetro del centro de la ciudad, adornado con una señorita con bikini azul en un anuncio de El Corte Inglés. Un día realmente sublime, idóneo para estar encerrado en un espacio de alrededor de 15 metros cuadrados y cuyas ventanas ni siquiera dan a la calle, sino a una especie de patio interior.

Hacer guardias en mi trabajo es muy triste, pero aún más triste es cuando está todo el mundo en la calle tomando helados, en la playa o simplemente acostado echando la siesta después de comer... o viendo la final de Roland Garros... algo que yo no puedo hacer porque mi jefe se ha llevado la antena de la tele (si, tengo un jefe tan enormemente malvado que su malicia le lleva a hacer cosas como llevarse la antena de la tele, ríete tu de satán).

A pesar de la putada de trabajar todo un fin de semana, de llevar en este puto cubículo 33 de los últimos 38 días, de pasar calor, de no encontrar aparcamiento aunque sea domingo (grrrrrr) y de que de vez en cuando me llame algún loco para contarme sus penas a ver si damos una noticia, con diferencia lo que me echa abajo la moral es la cosa más tonta del mundo.

Es entrar un domingo a las 10 de la mañana en la oficina (hora a la que las últimas putas aún están dando vueltas por la Alameda de Colón), subir al quinto piso, tener un día complicado y, cuando sales a las 7 de la tarde hacia tu casa, ... el ascensor sigue estando en el quinto piso. En ese momento me atraviesa el cuerpo la extraña sensación de que soy el único imbécil que está currando.

Con todo esto no estoy diciendo que sea un mártir, ni mucho menos, los mártires (o eso dicen) después tendrán una recompensa por su sacrificio. Yo simplemente soy un engañado.

Toda la profesión es un engaño en sí. Porque, por ejemplo, en ¿qué otro gremio para unas oposiciones tienes que pagar antes de cierta fecha, cuando aún no han salido los temarios ni se sabe donde y cuando serán los exámenes? Puede ser que pagues y al día siguiente te encuentres que los exámenes son mañana, en Vietnam y que en el temario la parte indispensable es la introducción de la bola 8 del billar por el ano.

Corramos un estúpido velo para hablar de otra cosa. Todo el mundo (bueno, todo el mundo no, en realidad solo cuatro gatos) está revolucionado con eso de ponerle letra al himno de España. Por la radio, por la tele, en los periódicos y en la cola de la charcutería para comprar mortadela Casademont (mi otra familia) escuchamos la propuesta de cada uno para la letra... y me asalta una pregunta. ¿¿¿Es posible ponerle una letra al himno sin que aparezca la palabra 'corazón'???

De todos modos esto es una regresión a los tiempos de la infancia, cuando todos teníamos meridianamente claro que el himno español tenía letra. Esa de 'Franco, Franco, que tiene el culo blanco, porque su mujer, lo lava con Ariel. Doña Sofía lo lava con lejía y su Majestad lo lava con Perlán'. Hagamos un inciso para guardar medio segundo de silencio por el Perlán, ese aguerrido suavizante que dejaba las toallas como un rastrillo de hierro oxidado, pero que la globalización hizo desaparecer.

...

Es suficiente.

Con esto del himno cada uno barre para su casa ("hasta el día en que se te acumule la mierda y tengas que salir por la chimenea, verás que pasa"). Cada hijo de vecino hace la letra según sus tendencias, porque ya he escuchado de todo. 'España, España, nación de naciones'. 'España, España, defiende la Constitución'. 'España, España, una grande y libre', etc... Como dice Iturriaga, "está el país como para ponerle letra al himno".

Pensemos de todos modos las cosas malas de ponerle letra. Por un lado, Luis Aragonés ya está senil y no creo que sea el momento de hacerle aprender más cosas. Por otro lado, si normalmente cuando ganamos algo en el extranjero ya tienen problemas para tocar nuestro himno (no dan una los mamones), imagínense si encima deben cantarlo.

Luego tendremos que aprendérnoslo todos y, visto lo visto, me veo en el próximo partido de la selección todo el estadio siguiendo con el 'chunda chunda', mientras el letrista se come todas sus frases de "defiende con honor, con fuerza y corazón" (los tres conceptos más recurridos en esto de los himnos).

Para que haya menos problemas yo abogo por hacer una letra más... terrenal, no se, ensalzando los valores patrios. Por ejemplo, 'España, España, ahora me voy a la playa, con este calor, no pienso trabajaaaaar'. O 'España, España, que cara es la gasolina, no tengo un duro, para llenar el Corsaaaaaa'.

Sentencio pues, y creo que más de uno estará de acuerdo conmigo, en que este país está muy reprimido, hay un sentimiento que todos tenemos dentro y que no sacamos todo lo que deberíamos, así que creo que el himno debería decir algo como 'Follemos, follemos, follemos más a menudo, follemos por dios, follemos de una veeeeeez'. (Cuento con el voto a favor de los Fuengirolos y todos los innas del mundo).

Para acabar este rollo que os estoy soltando, que no se os olvide votar a la Alhambra cienes y cienes de veces, a ver si al menos no tenemos letra para el himno pero sí una de las maravillas del mundo. Al respecto, propongo, si estáis aburridos, que vayáis proponiendo en los comentarios vuestras siete maravillas personales. Pero no me refiero a monumentos o personas, me refiero a cosas como meter los pies en el mar cuando llegas quemándotelos con la arena, o el escalofrío que recorre el cuerpo cuando por fin meas después de llevar mucho rato con ganas... Soy feliz con poco.

Murphy se ceba conmigo

Murphy se ceba conmigo

Muchos os habréis leído el libro 'La Ley de Murphy' y si no lo habéis hecho os exijo que lo hagáis, bajo reprimenda, en caso contrario, de golpes en las muñecas con una regla de medio metro. Una de las leyes viene a decir, más o menos, lo siguiente:

Ley de Vile sobre hacer cola avanzada:"Si corre para pararse en una fila corta, de repente se convierte en una fila larga. Cuando está esperando en una fila larga, los que están detrás de usted son derivados hacia una nueva fila más corta. Si se sale de la fila corta por unos segundos, ésta se vuelve larga. Si está en una fila corta, las personas que se encuentran delante permiten que sus amistades y parientes se metan también y la convierten en una fila larga".

Todo esto se resume en la observación de Etorre, 'La otra fila avanza mas rápido'. Pero claro, algo falla, porque si, como hoy, hay una caravana en una carretera con tres carriles, la gente tiene claro en cual debe colocarse: en el que no esté yo. Por ejemplo, tras 15 minutos parado en el carril de la derecha a la altura del Palacio de Congresos de Torremolinos, mientras los otros dos carriles avanzaban, me decido poner en el de en medio e, inmediatamente, se para y comienza a andar el de la derecha. De todos modos, como el de la izquierda iba más rápido, me paso a la izquierda... y vuelve a pararse, mientras las otras dos filas echan a andar... las hijas de puta...

Tras media hora de varios cambios de carril, siempre en el más lento, me quedo en uno de ellos, el cual, precisamente, era el carril en el que estaba el coche averiado que provocaba toda la caravana, fíjate que casualidad. Putas casualidades. Ya en el centro, me han quitado al menos cuatro putos aparcamientos en mis putas narices, mientras no dejaba de dar putas vueltas por el puto centro de Málaga, por putas calles estrechas y putos coches mal aparcados en las putas esquinas que no permiten girar a mi puta dirección asistida. Para que luego digan que la prostitución no es una profesión arraigada en España.

No recuerdo muy bien si en la Ley de Murphy pone algo sobre el ahorro, pero, si no lo hace, debería proponérselo. Resumiendo, cobro una mierda y tengo más gastos que Marichalar en el lado izquierdo de los zapatos. No ahorro y, encima, se me prohíbe ahorrar, porque ahorrar genera más gastos. Por ejemplo, marzo lo llevaba de puta madre, ni un sólo capricho, ni una sola comida fuera y encima (por obligación laboral, no por gusto) pocas salidas nocturnas. Justo en ese gozo ahorrativo (y esa tensión por no gastarte un euro de más), me pierden las maletas en un viaje y me tengo que gastar un dineral en ropa para no quedarme en pelotas. A la mierda el mes.

Pero ya lo de mayo es de toca-pelotas. Tras los gastos de abril, con cumpleaños, viaje a París, etc... mayo me lo tomé tranquilito, con todo el dinero controlado, más fines de semana ocupados que el carrusel deportivo y sin llevar ni un duro en la cartera, para que no me pueda la tentación. Pero la tentación es una cabrona y, si no te pilla por un lado, te pilla por otro y se convierte en el don de la oportunidad. El don de la oportunidad de perder un móvil en un recorrido de 50 metros (sí, soy el único imbécil sobre la faz de la tierra capaz de perder algo en una distancia que se corre en seis segundos). Un móvil prácticamente nuevo, con todas las chorradas que nunca había tenido en mis móviles de mierda anteriores y que, para más inri, me compré con mis puntos y con un contrato de permanencia.

Como estoy en modo-ahorro, ni me he planteado comprarme otro teléfono, para algo tengo el antiguo, que no tiene 'dientesazzules', ni mp3, ni video; sino una batería que dura una media hora aproximadamente y una cámara de tal calidad que la fotografía es peor que si un mono borracho la hubiera dibujado con los pies mientras caída rodando del Kilimanjaro.

Pero venía el remate y, como lo del móvil no era suficiente, me llega la multa. Como dice cierto nick del messenger "El orín de un Fuengirolo, cotizado a precio de oro". Y es que hace un tiempo me pillaron meando en la calle... de casualidad... de puta casualidad. Después de vacilarle a los policías locales de Fuengirola (el gremio que más odio del mundo, una panda de inútiles, jinchos de mierda a los que les dan una pistolita pero lo único que hacen es tomar café en las gasolineras y dar por culo) estaba claro que la multa iba a acabar llegando... y llegó. Resultado: 105 euros.... ¡¡¡con descuentos!!! como en la Semana fantástica de El Corte Inglés. Creo que por ese precio tengo derecho a ir al mismo garaje y mear todos los fines de semana o cagar una vez al mes, según las necesidades.

No todo estaba perdido. Así que pedí el borrador de la renta, a ver si de una puta vez me tocaba algo de devolución, como con los cupones de la ONCE. Hay que decir que la "imaginativa" contabilidad de mi empresa me quita un 3% de IRPF en enero y un 30% en diciembre, seguro que no para que me beneficie... puta casualidad...

El año pasado ya me salía que tenía que pagar yo 200 euros, que obviamente no pague porque mi sueldo no es que no llegue al mínimo, es que el mínimo me ve por la calle y ni me saluda. Pero este año los astros se alinearon y me salió ¡¡¡A DEVOLVER!!! El fin a todos mis males, pensé, cuando ayer llegó el borrador. Lo abro y veo que Hacienda me tiene que pagar la ingente cantidad de ¡¡¡17,60 euros!!! Guauuuuuuuuuuuuu, pa comprarme un cortijo.

En fin, que he tomado la decisión de que esos 17 euros no me los puedo gastar en otra cosa que no sea en tres cubatas... y los 60 céntimos estoy pensando seriamente meterlos en un sobre y mandárselos a Hacienda, como propina.

Whereyouwaaaaaaaalking?

Whereyouwaaaaaaaalking?

Actualizo pues.

Bien, cerca de un mes o más sin escribir dan para mucho, así que vayamos contando. Respecto al fin de semana en París he sacado varias conclusiones. Por ejemplo, sobre el Louvre, viendo la colección de Egipto me he dado cuenta de que les gustaban los gatos, caminar de perfil y de que todos en aquella época tenían la nariz partida. Peleas callejeras me imagino, seguro que también había jinchos, con nombres como "er Cuello der Nilo", "Se Ramses II" o "Sa Cleopatra Wapa".

En Egipto además tenían graves problemas de construcción. Querían hacer edificios altos pero los aparejadores se habían sacado el título en Puerto Rico y conforme iban subiendo el bloque se iba estrechando... hasta acabar en punta. Obviamente, a diferencia de ahora, los áticos no eran muy deseados, ya que era todo abuhardillado menos el centro. Los pisos tampoco eran muy luminosos y con tantos pasillos, laberintos y medidas de seguridad que más de una vez llegó la comida fría en el trayecto de la cocina al salón.

Los sótanos sí que eran bastante amplios, pero normalmente estaban llenos de okupas liados en papel higiénico que de vez en cuando se levantaban con los brazos rectos y caminando sin articulaciones y te lo ponían todo perdido, lleno de cachos de partes del cuerpo. Además, los padres eran muy permisivos y los niños bastante cafres, porque tenían las paredes llenas de dibujos.

También se insultaban mucho entre ellos, porque los muy cabrones cogían un burro, un cerdo, un caballo o un gato y le ponían la cara de su colega. Y no es que simplemente la dibujaran en la parte de atrás de la libreta, sino que encima los muy mamones se entretenían en hacerlo en piedra y de unos 30 metros de alto para que lo viera todo el mundo y los egipcios se echaran unas risas a su costa.

Cuando se aburrían empezaban a inventar dioses, que parecían más bien dioses biónicos, hechos de restos de otros dioses. Es decir, un humano con piernas de carnero y cara de halcón. Tenían también dioses para cada cosa, para el sol, para el baile, para las artes, para el viento o incluso Kebehsenuef, el dios guardián de los intestinos de los difuntos. Debía ser similar a lo que tenemos nosotros con los santos, lo que pasa es que ahora se suele hacer con las profesiones: San Francisco de Sales de los periodistas o San Custodio de las pelotas de los guardas de seguridad.

Cambiando de tercio y volviendo al Louvre... que cosa más grande, carajo. No hay manera de pararte a ver un cuadro, porque como vayas parándote no sales de allí en cinco años. Y dicen que sólo está expuesto el 10% de lo que tiene (aunque seguro que más de una cosa de esas que están sin exponer debe ser un mohón... bueno, y alguna de las que está expuesta).

Lo interesante del Louvre, más que las obras, es saber donde coño estás. Es como donde está Wally pero al revés. Por cierto, si vais, OLVIDAOS de ver la Mona Lisa de cerca. Unas mil personas se encargarán de que no llegues hasta ella. Ahora entiendo eso que siempre dicen de que el cuadro es más pequeño de lo que te imaginas... no es que sea más pequeño, es que sólo lo puedes ver de lejos.

El resto de cosas de París, para no aburrir, se resumen en una pupa en el pie del tamaño del estado de Texas, unas agujetas de agárrate y no te menees (frase patrocinada por los tebeos de Mortadelo y Filemón), gente queriéndote vender miniaturas de la torre Eiffel-retratos-pulseras-etc y ¡¡¡MEDIO LITRO DE CERVEZA A NUEVE EUROS!!!. Ya lo he dicho en más de una ocasión, un país con la bebida a esos precios no tiene calidad de vida.

Por ir cerrando os cuento el viaje de vuelta. Después de todo el fin de semana con un calor espectacular, sobre las cinco de la tarde decidimos irnos para el aeropuerto, porque "parece que se está nublando". No amigo, no, no se estaba nublando, era el fin del mundo. De repente ya en el aeropuerto nos cayó la tormenta del infierno, con truenos, relámpagos y rayos incluidos (recuerdo que una tormenta de tales dimensiones antes de montarte en un aparato metálico que va a miles de pies del suelo y a 700 kilómetros por hora no es demasiado esperanzador).

Con media hora de retraso comenzamos a ir hacia el avión. Y digo bien, a ir hacia el avión, no a entrar al avión. Porque en el Charles de Gaulle alguien tuvo la grandiosa idea de, en medio del diluvio, llevarnos al avión en autobús. El autobús, para completar la jugada, no estaba en una zona techada, por lo que cuando entramos en él ya estaba todo el mundo empapado. Nos dejaron unos 15 minutitos con las puertas abiertas muertos de frío, nos llevan hasta donde está el avión y nos dejan otros 15 minutos con las puertas cerradas y muertos de calor.

Pero aún más. El autobús ni lo acercaron al avión, nos dejaron a 50 metros, por lo que más empapados aún corrimos bajo la lluvia. En la escalera se montó la de dios, con un colapso impresionante... y más empapaos. Por fin nos sentamos y nos dicen que no nos abrochemos el cinturón, porque van a repostar, que antes no han podido por los rayos. Al parecer es por si hay algún problema en el repostaje poder salir rápidamente, pero sinceramente, si hay algún problema en un repostaje del avión, el hecho de que no tenga el cinturón puesto para lo único que va a servir es para que los cachos de mi cuerpo lleguen más lejos.

Después de parar en la gasolinera Repsol de turno nos dicen que el aeropuerto ha estado cerrado por la tormenta y que somos el número 34 en la lista para despegar, que calculan que en una media hora salimos. Dos horas más tarde nos dicen que en unos 5 minutos salimos. A los 20 minutos comenzamos a andar y más o menos a la media hora, por fin, despegamos. Llegamos a las 1 de la mañana, muertos de frío y con los pies mojados desde hace seis horas... y con una húngara al lado que llevaba desde las 8 de la mañana de un avión a otro y quería hacer amigos, hablándome cada vez que cerraba los ojos para echar un sueñecito. Lo dicho, yo y los aeropuertos.

Dispersándome

Dispersándome

No he sido nunca excesivamente problemático, pero si que he tenido mis problemillas con la autoridad, como los casos 'Buzones' o 'Junta Electoral Miau Miau'. Podría comentar algo sobre mi nuevo incidente 'Meadita callejera infructuosa', pero creo que me puedo remitir a lo que ya escribí sobre la Policía Local cuando empecé con el blog:  http://havi.blogia.com/2005/040901--viva-stewe-.php Creo que es bastante gráfico.

Acaba la Semana Santa, que la verdad, para mí, salvo porque había santos en las calles, ha sido un fin de semana normal. Trabajé de lunes a miércoles, el jueves tuve guardia, el viernes me lo pasé entero malo en casita y el sábado y domingo también fue en gran parte de rezo y recogimiento personal. Yo estoy suscrito al catarro, me viene de serie. Cuando salgo de casa cojo las llaves, la cartera y varios paquetes de 'clines', desde siempre... En Semana Santa no ha sido menos y, como ha hecho un tiempo tan agradable, me he pasado los días deambulando por los pasillos.

Me acuerdo que, cuando estaba en el colegio/instituto/universidad, me pasaba la Semana Santa en la playa. En esta básicamente lo que he hecho es trabajar, un par de salidas nocturnas, alguna procesión... y frío... mucho frío. Y Frenadol, y mucolítico, y Vispring y Primera Defensa de Vics (que se supone que es cuando empieza el resfriado, pero no tengo muy claro cuando empezó el mío, calculo que hace unos 20 años...).

Ah, y los sprays del asma, y paracetamol, y algún que otro cubata y .... dios mío la que está cayendo ahora en Málaga, el diluvio universal. Eso mismo tuvieron que pensar los contemporáneos a Noé "Joe, como llueve, seguro que ahora se inunda la avenida" - "Si si, pero el Noé este mira que es exagerao, con la barca esa que se ha hecho... y llenitas de animales. El sólo en un barco con animales... yo no quiero pensar mal, pero...". Me veo al Mario Picazo en el informativo de la época diciendo "Bueno... a ver como os explico esto... Va a llover durante 40 días y 40 noches. Y... vamos a morir todos... A partir de entonces tendremos sol en el litoral mediterráneo con brumas matinales en el interior y viento de poniente".

Noé el pobre se encontró con un problemón, la verdad. Porque tu ponte que estás tranquilo en casa.. viendo por vigésima vez la reposición de 'Los diez mandamientos' (que no se si fue antes o después, pero seguro que ya la estaban repitiendo). De repente se te aparece una luz o lo que sea y te dice que construyas un barco. Y tu en plan "Pero vamos a ver, Jehová, si lleva la cisterna sin funcionar desde hace dos años y por no ponerme a arreglarla tengo que llenar un cubito de agua en la fuente cada dos por tres ¿tu crees que yo estoy en condiciones de hacer ahora un barco?".

Espero sinceramente que Noé fuera pariente del de Bricomanía, porque hacer un arca de trescientos codos la longitud, cincuenta codos de anchura y de treinta de altura, con tres plantas... Vamos, es un poco en plan "Oye Noé, si no tienes mucho que hacer, ¿por que no coges unas tablas y me haces el Titanic así en un momento? Ah, y coge dos animales de cada especie". Otra putada, porque a dos perros los pillas muy fácil, pero ¿cómo le explicas tú a dos tigres que se metan en un barco? ¿dialogando?

Total, que en una de estas se pone a llover y no para. Y toda la gente muriéndose y lo que es peor, con los pies empapaos y sin calcetines secos. Todo el mundo con un resfriado tremendo y las boticas (no ese sitio donde te ponen aceite de ricino en vez de ron, no no, me refiero a las farmacias) llenas de gente pidiendo eso que todos hemos pedido alguna vez "Perdone, ¿me puede dar algo como el Frenadol pero que funcione y no sepa a mierda?"

Mientras tanto Noé con su barquito y con los dedos destrozados, porque en aquellos tiempos no había Dremel, ni taladradoras Bosh ni el adhesivo ese de montaje que sale en Bricomanía. Sólo había clavos doblaos y un martillo de piedra que, siempre que podía, iba directo al dedo pulgar, momento en el que Noé gritaba "¡¡¡Me cago en Dios!!!", aunque no queda muy claro en las escrituras si lo decía por el dolor o por el encarguito del Queen Mary.

Además, aquello debía ser una bacanal continua, tú ríete del barco del amor, porque todo el día lloviendo y todo el mundo en parejitas... Debía ser como vivir en una peli porno continua. Total, que al cabo de los días empiezan las aguas a bajar, el arca se posa en una montañita, Noé envía a una paloma y ya sabemos todos como continúa la historia... se dedicaron a repoblar la tierra... que digo yo que hacerlo por obligación no debe ser tan atractivo... bueno, en verdad también estaría bien. Y eso, que las aguas bajaron en todo el planeta menos en la avenida de Los Boliches, que siempre se queda tres o cuatro días inundadas después de llover.

Vale, reconozco que se me ha ido la olla, ha empezado a llover y he tirado por ahí en vez de hablar de la Semana Santa que era lo que iba a hacer. De todos modos, para no comeros mucho la cabeza y no meterme en problemas voy a continuar hablando de mi duda estúpida de la semana. Y 'mi duda estúpida de la semana' es... ¿Por qué en los anuncios de los tonos para móvil con tu nombre que salen en la tele siempre utilizan el nombre de Cristina? En todos los anuncios esa mierda de "Cristiiiiinaaaaa, coge el teléfonoooooooo".

¿Que pasa, que los demás nombres no tenemos musicalidad o que? Y otra duda es ¿cuantos nombres tendrán archivados? Porque no se si habrán grabado todos los nombres y los tienen listos o hay un pobre becario que cuando le llega el mensaje se tiene que poner a cantarlo. Quizás cuando alguien mande "saeta agapito" al 7733 le devuelvan un SMS diciendo "por favor, cámbiese de nombre y vuelva a enviar saeta y su nuevo nombre al 7733".

Lo de los tonos da mucho juego. Puede conocer perfectamente a alguien por los tonos que tenga en su móvil. Por un lado están los que pasan del móvil, que dejan la melodía que trae de serie. Luego están los denominados '40Principales', que deben tener en su móvil la última canción de Coti. También existen los que tienen un tono que no es para que a ellos les guste, sino para decirle a los demás "mira que tono más gracioso tengo". En este grupo entran los que se bajan el tono con su nombre, a lo que he de decirle que NO TIENE NI PUTA GRACIA, QUEDAS COMO UN CATETO.

Finalmente, otro grupo son los frikis, en el que entran por ejemplo los fuengirolos, con tonos como 'Tengo una serpiente en mi bota', la canción del Super Mario y/o Zelda, "tu carencia de fe me resulta molesta" o el "miau miau miau" de Homer Simpson. De todos modos vuelvo a insistir, HUYAN de todo aquel que tenga un tono con su nombre... una persona así no puede ser de fiar.

Cotidianeidades

Cotidianeidades

Ya es primavera en El Corte Inglés, la sangre altera y a mí se me pone la nariz como un boniato, que no tengo muy claro que es lo que es (soy carnívoro) pero suena a grande. La primavera ha entrado esta noche a las 1.07 minutos... ¿que mierda de hora es esa para que entre una estación? Yo creo recordar de cuando estaba en el colegio que la primavera entraba el día 21 de marzo... y punto. El día 20 era invierno y el 21 era primavera, que ya suena raro, pero que a las 1.06 sea invierno y a las 1.07 sea primavera lo que suena es a cachondeo. De todos modos lo importante es que ya tengo la nariz llena de mocos y hoy a tratado de picarme una avispa, así que me lo creo, ha llegado la primavera.

Bueno, la verdad es que quise escribir de mi peripecia en el viaje a Berlín, pero problemas técnicos me lo impidieron, problemas técnicos que se reducen a tirarme una hora escribiendo todo lo que pasó y otra hora tratando de recuperar todo lo que, mágicamente, se borró. Haciendo un pequeño resumen, el avión a Berlín --vía Milán... todo el mundo sabe que el camino más corto a Alemania es pasar por Italia-- salía pasadas las tres de la tarde. Salió finalmente cerca de las cinco.

Llegamos a Milán con una hora de retraso, justo cuando se suponía que salía el otro vuelo hacia Berlín. Nos sueltan en medio de la pista cuando el diluvio universal caía sobre el aeropuerto, conseguimos llegar a la terminal empapados y nos dicen que embarquemos que el vuelo sale ya. Cuando monto de nuevo en el avión me dio cuenta de que la tripulación es la misma, así que si ha ellos les ha dado tiempo a cambiarse también les habrá dao tiempo a pasar mis maletas.

En el mierda de aeropuerto de Berlín, donde llegué a las pasada la medianoche, empiezan a salir maletas.... más maletas... más maletas... nos quedamos cinco nada más esperando... de repente se para la cinta transportadora y nos quedamos todos con cara de tontos. Los cinco "desviados" que veníamos de Málaga vía Milán estábamos sin equipaje. GRACIAS ALITALIAAAAA. Vamos a reclamar y la "amable" azafata alemana, del tamaño de toda Baviera, me pide que describa mi maleta: "Azul, grande y comprada en los chinos, como el 90% de las maletas".

Total, que en el hotel, después de llegar a las 1.30 de la madrugada y de estar apunto de quedarme sin habitación porque había 'overbooking', me puse a escribir en pelotas toda la peripecia, pero cuando le dí a enviar se corta la conexión y me quedo sin nada de lo escrito. Del mismo cabreo hasta ahora no he tenido ni ganas de volver a ponerme en el blog, pero bueno... La maleta apareció a los dos días, después de que uno de esos días tuviera que ir con la misma ropa, calcetines, calzoncillos, sin afeitarme, sin desodorante, sin... nada de nada...

En el segundo día, después de que otra alemana nos dijera que no tenían ni idea de donde estaba la maleta, me tuve que ir al centro a comprarme algo de ropa, que entre las mudas, pantalón, rebequilla, camisa, etc etc etc, me dejé 150 euritos. Ya en Málaga hemos reclamado a Alitalia y, después de pasarse la queja por el arco del triunfo, me dicen que no tengo derecho a compensación, así que únicamente me pagan el 50% de la ropa que ellos crean conveniente, que lo mismo son los calcetines y los calzoncillos.

Cambiando de tercio. Llevo desde el domingo con una de las peores sensaciones que hay en el mundo, dolor de muelas. La noche del domingo no sabía si me dolía arriba, abajo, todo en general o si tirarme por la ventana. El lunes era un zombi tras tomarme tres ibuprofeno y no haber dormido en toda la noche y ayer, por fin, pude ir al dentista.

Las visitas al dentista siempre son muy curiosas. Por ejemplo, en la sala de espera había un hilo musical, con una cuidada selección de bandas sonoras de películas a cargo de una orquesta. Bueno, muy muy cuidada y apropiada para la consulta de un dentista no era. Entre las piezas que interpretó la Real Orquesta de Cámara de Alburquerque se encontraron Misión Imposible, El Exorcista y.... ¡¡¡Psicosis!!!, que la verdad, para estar esperado que me claven cosas de hierro en la boca no es lo mejor que se puede escuchar... menos aún cuando detrás de la puerta de la consulta se escuchan gritos.

Por fin paso a la sala y me sienta en la sillita esta de Star Trek. Me hace mucha gracia eso de que, cuando te dejan un cuarto de hora esperando que te atiendan y con el babero puesto, tienes delante la caja de herramientas que te van a meter en la boca. Dicen que es para que le pierdas el miedo. Veamos, dentistas del mundo, si delante me ponéis donuts les voy a perder el miedo; pero si lo que tengo delante es una aguja de 15 centímetros, una taladradora y un gancho que un hombre que no conozco de nada me va a clavar... mucho es que no necesite pantalones nuevos.

El dentista, como si fuera un gran funcionario, me dijo esa gran frase de la humanidad que es "Vuelva usted mañana". Bueno, en realidad me dijo que fuera el lunes, a lo que yo le contesté que iba listo si se creía que iba a aguantar una semana con un dolor de cojones... y de muelas. Así que hoy iré a que acabe la faena, con lo cual seguramente no podré hablar en todo el día, algo que mucha gente celebrará, seguro.

En principio no iba a escribir hoy nada más, pero esta mañana cuando iba a sacar dinero he cambiado de opinión. Me pongo en la cola del cajero de Unicaja, esperando que una mujer acabara las operaciones con su cartilla de ahorros. Bueno, yo creía que estaba sacando dinero, pero no, debería estar jugando al Tetris, porque se ha tirado un cuarto de hora con la pantallita. Y es que los cajeros deben atraer al ser humano, porque cuando alguien delante tuyo acaba de operar... coge el resguardo... y se tira otro cuarto de hora en el cajero leyéndolo. Por favor, ¿no puedes andar dos metros y leerlo fuera?

Y ya está, sólo decir que estoy acojonado. Que la fuerza y la compasión del dentista me acompañe.

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres.

La insoportable levedad del tanga

La insoportable levedad del tanga

(Advierto que este artículo puede herir su sensibilidad)

Bien, contra viento, marea, justificantes laborales, milongas variadas, juntas electorales, bajas, resfriados, estrés, falta de faldas y ausencia de dignidad... al final conseguí ir al Carnaval de Cádiz. Ha sido tal la peripecia previa que mi intención era escribir sobre ella antes del viaje, pero si habéis entrado en las últimas semanas en el blog os habréis dado cuenta que no funcionaba, así que, por una vez, tengo una excusa medio creíble.

La mentira es un arte y el que no quiera verlo lo único que hace es autoengañarse. Quizás no diga mucho a mi favor, pero yo soy un experto en la mentira, que no la fantasmada, para eso hay gente titulada y con placa a la que no le vamos a hacer la competencia, faltaría más. El mundo en sí es una mentira enorme y, para sobrevivir, hay que ser quizás no el más mentiroso, sino el que mejor sepa hacerla. Como diría Juan Solo "si trabajas en un club de putas, sólo puedes hacer una cosa, ser la mejor de todas".

A base de mentiras se construyen muchas cosas y, por experiencia propia lo digo, un ejemplo es eso de que un tanga es cómodo. Mujeres del mundo, os admiro, sois capaces de colocaros un hilito entre nalga y nalga, aunque sea en parte, porque a los tíos nos mola. Es una evidencia el hecho de que un tanga... queda de puta madre, pero deja la sensación de que has ido al servicio y se te ha olvidado tirar el papel al water.

Con eso de que íbamos de jugadoras de bádminton (señora, de bádminton, no tenistas) algunos de nosotros decidimos ponernos tanga. En mi caso, el tanga que ya llevé hace años cuando fuimos de animadoras. Pues eso, que me pasé la noche con la mano metida en la falda (en la mía, no vayan ustedes a pensar) colocándome la minúscula telita. Además, debería estar penado con cárcel que alguien con un culo tan feo como el mío se pusiera un tanga.

De todos modos creo que no empecé el día muy bien, porque, como uno es un perro viejo, me puse unas medias para no pasar demasiado frío. El perro viejo es viejo pero imbécil, así que me coloqué los pantys y encima el tanga, con lo que, entre la tela de las medias y el bajo vientre no había nada... Craso error. "Eso" se fue amoldando a los pantis, a cuadritos, irritándose a más no poder y variando de forma cual transformer. Yo ya no sabía como colocarme, así que decidí reventar las medias a la altura adecuada.

Obviamente, las medidas dejaron de cumplir su función, tenía las piernas calientes pero por los agujeros que me hice (de unos 30 centímetros... ya una vez hecho el agujero da igual) entraba un airecito la mar de agradable... si yo fuera Pingu. Con el contraste entre las piernas calientes y el culo y lo otro más frío que James Brown, que lleva muerto un mes y todavía no lo han enterrao, más se me irritaba el conjunto. Total, que yo ya no sabía si colocármela en condiciones, quitarme las medias y ponerme los pantalones, rascarme la ingle con una espátula o quemarme a lo bonzo y que sea lo que dios quiera.

Aparte del "incidente culo feo" en Cádiz pasaron más cosas. Por ejemplo, el Lara se compró un GPS y nos ofreció una grata visita turística por los callejones de Cádiz en busca de una plaza. Lástima que el paseo fuera andando, a las 3 de la mañana, durara unas dos horas y NADIE SE LO HABIAMOS PEDIDO. La plaza la encontramos a las tantas y, claro está, pasando del Lara.

En esto de los GPS (GiliPollasStauton) el pionero fue un gachon indigente que vive ahora en Barcelona, y que también nos fabricó una ruta por Salamanca, ciudad en la que nunca había estado pero en la que sabía por donde tirar para encontrar cierto piso... no, no lo sabías Inna, te lo estabas inventando. Luego en ese piso pasaron varias cosas, alguien hizo algo por la ventana, otro alguien quería quemar una banderita e hizo otra cosa en un peine... pero eso son otras historias.

Total, haciendo un poco de publicidad, recuerdo que los Fuengirolos, aparte de polifónicos somos multimedia. Aparte de la ya conocida www.fuengirolos.com y de los vídeos en Youtube (ya nos han hecho reportajes en prensa y televisión, somos como famosos pero en tontos), ya contamos con un nuevo hijo en la familia, una página tecno friki con la que dicen que o nos hacemos ricos y nos parten las piernas. La dirección es www.dondestalapelota.com También hay por ahí un fotolog alternativo www.fotolog.com/mecreomoderno, pero lo tenemos bastante abandonado. Lo dicho, a ver si las averías de los servidores y el lado izquierdo del cerebro me permiten escribir con más asiduidad.

Viajes a la Conchinchina

Viajes a la Conchinchina

Los Fuengirolos tenemos bastantes habilidades, como aguantar la bebida como si fuéramos un tanque ruso en un bar, lanzarnos contra cosas sin percibir un gran dolor (al menos hasta la mañana siguiente), la total ausencia de vergüenza (y dignidad y decoro y demás conceptos similares), la impuntualidad óptima, el poder tirarnos cuatro horas diciendo barbaridades y gilipolleces sin ningún sentimiento de culpa, conocer frases como "si es más grande que un botiquín... ¡Al zurrón!", arrancar máquinas de preservativos de los bares, gritar o nunca dejarnos ser vistos.

Pero también tenemos nuestras debilidades, y es que somos incapaces de quedar para hacer algo. Es el concepto conocido como 'La dispersión de la materia' aplicada a la ley de Murphy. Por ejemplo, si se quiere echar un padel siempre hay disponibles sólo tres personas, si se queda para jugar al baloncesto solo aparece uno, si se hace botellón somos pocos para tres botellas pero demasiados para dos, si nos vamos a algún sitio siempre falta un coche y cuando llega un cumpleaños... el Lara siempre sale engañao.

Otro ejemplo son los viajes. Según nuestros planes los Fuengirolos hemos ido ya a los San Fermines, a Praga, a Londres varias veces, a Valencia, a Madrid cada fin de semana, a Barcelona a la casa del Inna (al menos 20 veces, a matar gatos), a Suiza a no se que pollas, a Punta Cana, a la Mae West de Granada por lo menos en 15 ocasiones en los últimos dos meses, a los Carnavales de Tenerife, a un Gran Premio de Formula 1, al mundial de Balonmano y a más cosas que se me escapan.

Obviamente de todo eso no hemos hecho nada, algún puente hemos ido a Granada, Alonso se retirará (con más campeonatos de Shumacher, Lara. PASAPORTE ALEMAN YA), en la Mae siguen teniendo un palco reservado para nosotros y en Londres... hay muchos ingleses e indios. Tampoco es que nos quedemos todos los fines de semanas en casa, ya hemos estado en Salamanca, en Ibiza, todos los años en Cádiz, etc... pero si nos salieran todos los viajes que nos planteamos seríamos clientes Platinum de los créditos de Cofidis.

Ahora estamos preparando el viaje de Carnavales y cuesta un huevo quedar para definir las cosas. El jueves se planteó hablar del tema y aparecieron dos nada más. Ayer domingo también se quedó y sólo aparecieron tres. Pocos teniendo en cuenta que puede ser que vayamos entre 7 y 9 personas. Parece que tenemos más o menos definido el disfraz, el fin de semana que vamos, como vamos... pero todo se resume a un simple concepto, que cada uno se busque la vida. Por cierto, el Hugo dice que este año si que va a venir... igual que el año pasado y el otro y a Ibiza...

Como el tema este no da para mucho más (pensé en quedar todos para hacer una puesta en común pero nadie iba a contestarme el mensaje), retomemos una viaje práctica: las noticias estúpidas de la semana. Por ejemplo, 'Amsterdam colocará una estatua en homenaje a las prostitutas de todo el mundo'. Viéndolo bien no es tan descabellado, será un sitio de peregrinación al que políticos de todos los países podrán ir a recordar a sus santas madres.

En estos días nos hemos enterado de que ha aparecido una mujer en Camboya (sin premios) que se tiró casi 20 años en la selva. Parece ser que no quiere hablar, es normal, si yo me tirara 20 años limpiándome el culo con hojas tampoco lo contaría. Además, dicen que ha intentado varias veces escaparse a la jungla; normal también, ha probado la textura del papel del Eroski y prefiere las hojas. Lo peor es que a la pobre la llaman ahora de todo: la 'mujer simio', la 'mujer salvaje', la 'chica de la jungla' o la 'niña de la curva'..., bueno, eso no. Total, que sigo entendiendo que quiera ir a la selva, allí como mucho le llamarían "el mono guapo".

La verdad es que es todo tan surrealista como el pianista ese que apareció en un psiquiátrico de Suecia. Dicen que la tía "desapareció a los 8 años cuando pastoreaba búfalos". Vamos a ver... ¿una niña de 8 años pastorea con búfalos? ¿y se extraña la gente de que haya sobrevivido en la selva? Raro es que no haya talado todos los árboles y haya recalificado terrenos y construido urbanizaciones con sus propias manos.

También dicen que "le ha tomado mucho afecto a la colección familiar de discos de karaoke". No deja de ser curioso, más que el hecho de que eso le guste, que una familia que vive en una choza de paja en Camboya tenga un karaoke. La clave, de todos modos, la aportó un tendero del pueblo, que se pregunta que "si estuvo en la selva durante 19 años, por qué tiene el pelo corto".

Ya para acabar. No se si os habéis enterado de que han abierto un expediente a un trabajador de Limasa (la empresa de limpieza de Málaga) por hacer un caballito con un camión de la basura y colgarlo en el Youtube. Extraño es que no lo haya tuneado, le haya puesto neones y suene música regeton. Moraleja, nunca dejes coger un camión de la basura a un jincho (o Juncos, como les llama mi padre).

Conversaciones con el espejo

Conversaciones con el espejo

- Oye.

- ¿Qué?

- Buenos días, ¿no?

- No toques los huevos. Sabes que tengo un mal despertar

- No tienes un mal despertar, llevas despierto desde las cuatro de la mañana. Ya ni deberías tener legañas.

- Déjame, me dan un toque... indigente. Estoy pensando en dejármelas largas.

- Se dice y se comenta que te estás pensando cerrar el blog.

- Eso me planteo.

- ¿Y qué aporta eso?

- ¿Cómo?

- ¿Que qué aporta a la humanidad y a internet el que tú cierres el blog? No te cuesta dinero, no molesta, nadie lo lee. Así que ¿para qué lo vas a cerrar?

- Bueno, al menos me quito el sentimiento de culpabilidad que sufro cuando entro todo los días y no tengo ganas de escribir.

- El sentimiento de culpabilidad lo perdiste el primer día que buscaste aparcamiento en el centro de Málaga y le gritaste a un niño de colegio que la próxima vez le pasarías por encima de la cabeza. Así que no pretendas cerrar el blog con una retahíla aburrida para darte importancia. Nadie te va a decir "no, no lo cierressss, que tu blog me ilumina", ni nada por el estilo.

- Bueno, precisamente la culpabilidad no es algo de lo que yo deba hablar demasiado. Pero tampoco se me ocurren muchas cosas sobre las que escribir.

- Mientes. Se te ocurren miles cada día, lo que te pasa es que puedes ser perfectamente la persona más vaga a este lado del río Los Boliches. Escribe por ejemplo sobre la navidad.

- Las épocas en las que se utiliza como instrumento una botella de anís y una cuchara no me inspiran. No quiero hablar de la complicación de los regalos del amigo invisible, que al final siempre se acaba regalando una cartera, unos calcetines o una camiseta. Ni siquiera quiero hablar de las campanadas de fin de año y de cómo, mientras todo el mundo se toma 12 uvas, yo me como 12 trozos de turrón de chocolate, algo que puede estar vinculado hasta el tuétano a mi increíble ausencia de suerte. Tampoco me motiva escribir sobre los SMS en plan "te quiero porque eres mi amigo" que te llegan después de que a quien te lo envió le llegara de otra persona que le llegó de otra personas, que le llegó de otra persona y que le llegó de otra persona y así hasta el infinito, de manera que el que escribió el mensaje ni te conoce, te odia o ni existe. Ni se me pasa por la cabeza entrar en el tema de la hartá de dinero que me he gastado en regalos, cuando apenas tengo un duro para echar gasolina y hasta me traigo el agua de mi casa para no comprarme una botella en el trabajo.

- ¿Ves? De ahí podías haber sacado dos o tres blog. Escribe si no de las rebajas, o de como se presentan los carnavales o expresa como siempre tu odio contenido durante todo el día contra cualquier cosa insignificante. O ponte transcendente y escribe sobre la tristeza, sobre la melancolía, sobre personas alcohólicas que se encuentran en un bar de Chicago a las tres de las mañanas mientras piensan en un coito interruptus con el cuerpo sin vida de una actriz porno de los 80. Otros blogs van de eso.

- Lo siento. No me sale ponerme trascendente, las únicas veces que se me ocurren cosas por el estilo me vienen a la cabeza en el water y allí no tengo un teclado delante. Tampoco he sido nunca muy de trasmitir mis paranoias en el papel, al menos no directamente, siempre se puede cubrir bajo un telón de ironía y ponerlas en boca de algún personaje.

- No te la quieras dar de intelectual ni vacilar de que te creas que sabes escribir un guión. Tienes al menos cinco empezados y no eres capaz de mover un dedo para terminarlos. ¿Por qué no aprovechas tu alcoholismo para escribir sobre lo que te pasa los fines de semana?

- ¿Para qué? Cuando bebo suelo estar acompañado, que no es que sea más sano, pero me ahorra tener que contar de nuevo a la gente lo que me ha pasado, más bien al contrario, son ellos los que deben contarme a mí lo que ocurrió.

- Bueno, pues haz un blog artístico, hay mucho artista suelto por internet. Tu no entiendes mucho de arte, pero hay gente que se cree intelectual y de cada tres palabras que suelta dos son rebuznos.

- Creo que no, seguiré haciendo mi blog 'barriobajero', por decirle algo. Sin pretensiones, nada más que para ocupar los ratos muertos que tengo en el trabajo. No tengo afán de notoriedad.

- Sí que lo tienes, si no ¿por qué cuando escribes tienes que anunciarlo en tu nick del messenger? Espero al menos verte cada semana, proponte al menos eso.

- Bueno, tu tendrás que joderte y verme cada mañana, no?

- Lamentablemente.

Fuera de control

Fuera de control

Señoras, señores... ante ustedes una muestra de cómo se envuelve un regalo de cumpleaños. Entre los ingredientes utilizados para el proceso podemos destacar odio, aversión, rencor, desprecio, tirria, animadversión, inquina, rabia, abominación, maldad, malicia, vileza, iniquidad, malignidad, perversidad, depravación, crueldad, astucia, desprecio, ultraje, desconsideración, orgullo, soberbia, desaire, vilipendio, arrogancia, altanería, menosprecio, repulsa, displicencia, indiferencia, desdén, destrucción, catástrofe, desolación, devastación, desgracia, ruina, exterminio, demolición, aniquilamiento, estrago, destrozo, cataclismo, talento o perspicacia.

¿Todo esto para que? Pues para que alguien pierda los brazos hasta la altura de los hombros, para que a partir de ahora tenga que pedir que le abran los botes de champú, para que toda la ropa que utilice esa noche deba donarla a la cementerio de residuos nucleares, para que no pueda beber una copa en toda la noche, para que huela a porquería durante semanas, para que el aguarrás y el disolvente sean sus compañeros de mesita de noche y para que durante toda su vida tenga nuestra imagen y esta foto en su cabeza y piense "...hijos de puta...". Pero todo de guay.

Como la imagen vale más que mil palabras no voy a pone nada más. Bueno, una cosa. Tenemos ya un cuarto de siglo de edad, lo que no significa que seamos más maduros... sino que tenemos más experiencia en lo que hacemos... y no cometemos fallos. Be Fuengirolo, my friend

Estimado Poliuretano:

Estimado Poliuretano:

Como corresponde por estas fechas, paso a describir el envoltorio de mi cumpleaños, el armazón, la fortaleza, los calabozos, la prisión, de mi regalo, gracias a la ingeniería CEDRIF (Comando Especial De Regalos Inabribles de los Fuengirolos), alias Comando Antimanos.

Bien, pongamos que ustedes celebran su cumpleaños en una caseta de Feria (en la cual había un invitado más de los esperados, un superratón que de vez en cuando se daba una vuelta, se tomaba un cubatita y se iba sin pagar). Al ratito de empezar a llegar la gente y ya medio bolinga (debido a la botella de vino que me había bebido antes y a los dos cubatas que ya llevaba) entran tres energúmenos con un horno.

Cuando uno ve el horno lo primero que piensa es "Hijosdeputaaaa....", pero, con tal de guardar las formas sueltas un "Ostia, tíos, estáis loco", mientras sigues pensando "Hijosdeputaaaa.....". Describamos la situación, se trata de un horno sacado de la basura y por el cual, por todos los más minúsculos agujeros que tiene, sale ese gran amigo mío ese gran amigo nuestro ay ay ay, el señor Don Andrés Poliuretano.

El poliuretano bien podría ser un Fuengirolo. Lo pringa todo, se expande y acaba la noche tirado por los suelos y echando peste a alcohol. Se trata de un elemento que, cuando está seco, más o menos se puede romper, pero cuando está húmedo no hay manera de meterle mano. Bueno, meter la mano si que puedes meterla, la cosa es que lo mismo no la sacas.

El caso es que el poliuretano del horno estaba húmedo y en ese momento el bloqueo mental fue instantáneo. Menos mal que uno es precavido y sabe que a un cumpleaños de los Fuengirolos hay que llevar lo típico, vasos, refrescos, ron, hielo,... un cutex, tijeras, guantes, un martillo, un cincel, etcétera... Pero nadie contaba con el elemento sorpresa, el desestabilizador, el revulsivo del envoltorio: LA ESPADA DE LAS MIL VERDADES.

La espada de las mil verdades viene a ser una barra de un metro ochenta aproximadamente, de hierro forjado y unos 15 kilos de peso, que se usa para cavar y para atravesar cualquier superficie y/o cosa. De todo modos empecé a aplicar la conocida técnica de la 'Machota cual grulla que asoma tras la colina en un amanecer de primavera', que me enseñó el viejo maestro coreano Then Konbioa Lcohol. Básicamente se reduce en ostiar las esquinas del horno hasta que salten las paredes y, así, por lo menos ir quitando peso al conjunto escultórico.

Una vez reventados los laterales me sentí capacitado para coger la espada de las mil verdades e intentar atravesar la parte de atrás del horno, mientras la gente decía "¿De verdad crees que vas a romper la chapa de un horno?". Pobres ilusos... La chapa fue partiéndose poco a poco, dejando a la vista una bola de medio metro de diámetro, obviamente pringada de poliuretano, que, a base de palanca con la barra de hierro, conseguí sacar por la puerta, que previamente había sido sellada con Patex. Como se pueden imaginar, aparte de accionistas de Brugal también lo somos de Leroy Merlín.

Una vez sacada la bola me percato de que, debajo de toda la pringue de poliuretano, está recubierta de unas cuantas capas de... fibra de vidrio... maldita la hora. Pues nada, seguimos con la barra hasta que, después de mucho esfuerzo y más de una hora desde que comencé a abrir el envoltorio, se partió y encontré otro de los grandes amigos de nuestro regalo, la cinta de embalar, que sí cedió más fácilmente ante el poder de la espada de las mil verdades.

Pero la cosa no acaba aquí, porque ¿de que estaba rellena la bola? De serrín congelado. Esa técnica, al parecer, la utilizaban en la segunda guerra mundial para transportar aviones sobre el mar, haciendo placas de serrín e hielo que, según dicen, forman un todo indestructible. Menos mal que la proporción serrín-hielo no era demasiado apropiada y pude ir escarbando hasta encontrar MI REGALO.

Y mi regalo consistía en un tubito de film transparente, el cuarto elemento básico de los envoltorios, que, después de abrirlo con un cutex, tenía una nota en la que ponía "Felicidades Havi, tu regalo no está aquí, jodete". Se que no me creerán, pero lo sabía desde un principio, se nota en las caras de los invitados cuando una barra de hierro de 15 kilos atraviesa el "regalo" y la gente no se echa las manos en la cabeza, pero abrirlo ya era cuestión de amor propio.

Bueno, a todo esto siguió más o menos una decena de cubatas más, una resaca del carajo, dos horas de limpieza de la caseta, tirar el horno a un contenedor en la clandestinidad de la noche y tres días buscando por mi casa las llaves de la caseta que se habían perdido. Por supuesto, muchas gracias a todos por su asistencia y regalos. Por cierto, estando a finales de noviembre se me pasa una pregunta por la cabeza, ¿Lara, cuando celebras tu cumple?

Las historia de Don Javier

Las historia de Don Javier

Don Javier se levantó en la mañana de hoy relajado... y con un sueño del carajo. Creo recordar que he comentado en más de una ocasión que duermo cada día una media de entre dos y tres horas, lo que se suele decir "na y menos". He intentado aplicar todas las típicas recomendaciones para poder dormir algo, leer antes de acostarse, meterse en la cama cuando ya se tenga sueño, hincharme de valeriana... pero no hay manera.

Siempre he dicho que soy un ser nocturno, me paso todo el día bostezando, cayéndome de sueño, pero dan las diez de la noche y tengo los ojos como un buho (por lo abiertos y por las ojeras de tres metros cuadrados que llevo de serie). Así que me tiro hasta las tantas en el ordenador, me acuesto sin ganas y sabiendo a ciencia cierta que no voy a dormir hasta pasadas varias horas y que, cuando me duerma, a los 10 minutos me despertaré.

Total, que mi padre me ha comprado un libro para mejorar el sueño, el típico escrito por un psicólogo con recomendaciones para, durante el día, ir preparándote para la hora de dormir, y no me refiero a ir a trabajar en pijama. Total, que por lo que pone en el libro (que no me lo he acabado, lo mismo por eso sigo sin dormir una mierda) lo que tengo es una ansiedad del carajo, soy un maniaco depresivo o tengo un trauma infantil con los payasos de circo.

Una de las cosas que me cuenta es que hay que tomarse el día a día con más tranquilidad, porque los agobios se van acumulando durante el día y, por la noche, no me dejan dormir. De hecho, uno de los ejemplos que me pone no podía ser más propio para mí: los atascos. Dice que no hay que agobiarse en los atascos, que gritar no va a crear un atajo, que pitar no va a hacer que los coches se muevan y que insultar no va a permitir que me den paso. Y que si el atasco es muy gordo, me lleve revistas y crucigramas para entretenerme, "que ya habrá algún conductor estresado que le pite e insulte para reanudar la marcha".

Todo esto ha sido la introducción, la verdadera historia empieza aquí. Me he levantado muerto de sueño, con los ojos como bolas de billar (rojas, por supuesto), he desayunado procurando no quedarme dormido sobre la mantequilla, una duchita para tratar de volver a la vida y a la calle. Me meto en el coche (el automóvil de las temperaturas extremas) y salgo para Málaga.

Nada más salir a la autovía un Seat León me viene echando las luces, estando yo en fuengirola y él en Marbella más o menos. Al gachón no le debería parecer adecuada mi velocidad adelantando y, mucho menos, correspondiente a los caballos de su coche. Respiro profundamente y pienso "no te alteres, no insultes, no te plantees sacar el culo por la ventana". Me relajo, acabo mi adelantamiento y me cambio de carril. El del Seat León ni repara en mí, está muy ocupado echando las luces a otro coche que va tres kilómetros por delante.

Cuando llego a Guadalmar me encuentro con lo que está siempre allí, y no es el Plaza Mayor, es LA CARAVANA ETERNA. Bueno, pongo mis interminentes de emergencia, freno por completo y, sin agobios y sin mirar el reloj, subo el volumen del CD de Sfdk para desahogarme. Me vuelvo a relajar cuando veo que, como siempre, me he puesto en el conocido "carril de los tontos", el que menos avanza de los dos... Uffff, me está poniendo a prueba el hijo de puta del psicólogo.... es muy fácil escribir de atascos desde un despacho..... Relax... relax....

Entro a Málaga sin haber gritado, sin haber pitado, sin haberme enfadado y .... después de una hora de trayecto. Entro por el pabellón Martin Carpena, pero, en vez de seguir mi recorrido habitual, voy por una zona donde una calle nueva (que han hecho por las obras del metro) lleva directamente al paseo Marítimo, según se indica en la publicidad que me dieron ayer por la tarde. Cuando llego a la calle me doy cuenta que aún está cerrada.... las castas del metro, de la publicidad y de su puta madre.... Pero relax, doy un rodeo de tres pares de cojones, vuelvo a subir la música para evadirme y continúo dirección al centro.

Llego a las inmediaciones de mi trabajo y, después de meterme en dirección prohibida (para buscar aparcamiento vale todo, esto es la guerra) mi relajación durante todo el trayecto me ha premiado con un sitio al poco de empezar a dar vueltas. Aparco del carajo, vamos. Me bajo del coche más feliz que un San Luis y, ya que voy con tiempo, cojo unos cuantos papeles y una botella vacía para tirarlos a un contenedor.

Camino del trabajo, me pongo la chaqueta, me cuelgo el bolso y me meto en el bolsillo el móvil y ... ¿y la llave del coche? No recuerdo haberla metido en el bolso, pero lo vacio entero por si acaso. Ni rastro. Me saco todos los bolsillos del pantalón, los dos de la chaqueta... nada de nada. Vuelvo por mis pasos por si se me ha caído pero tampoco veo la llave. Llego al coche, a ver si me la he dejado puesta, pero está cerrado, así que la tuve que perder después. En ese momento, veo una mole enorme de plástico verde que se está riendo de mí.

Me acerco al contenedor imáginándome lo peor y, efectivamente, después de un vistazo veo mi llave, en el fondo, dentro de una bolsa, pringada con ese líquido que se queda siempre en el contenedor aunque lo hayan limpiado la noche antes... Bien.... relax, relajación, tranquilidad. Me paro un momento, respiro profundamente y, con total tranquilidad, la emprendo a ostias contra el contenedor... El kinetic me ha dado un buen juego de piernas y le trabajo a patadas lo que podría ser el abdomén. Por supuesto le insulto repetidas veces y estuve a punto de meterme en el cohe para pitarle.

Respiro otra vez, analizo la situación, meto medio cuerpo en el contenedor pero no llego a la bolsa. Un buen hombre me ve y me dice que me ayuda, que lo inclina y así yo puedo llegar mejor. Cojo la bolsa, la llave se mete todavía más dentro del plástico, pero la consigo sacar, totalmente pringada, al igual que mis brazos hasta la altura de los codos. Me limpio como puedo y el hombre me dice

- "A mí también una vez me pasó eso, se me cayó la llave al tirar la basura"

- "¿Y la pudo recuperar?"

- "Ni lo intenté, yo no meto las manos en mierda, para algo están las copias"

Nota del escritor

Nota del escritor

Ea, ya soy indefinido, como los crucigramas. Sólo falta que me pongan en un periódico al lado de un sudoku. Hoy en día ser indefinido es algo abstracto, es un término que se sacaron de la manga para quitar eso de "fijo", de manera que signifique "de todos modos te podemos echar cuando nos dé la gana, mentalízate".

La foto de arriba es del cumple de Pablo e Inna y sus respectivos regalos. En la foto salen todavía con manos, antes de que el poliuretano se las comiera literalmente. La elaboración fue rápida y contundente. Los Fuengirolos somos así, tradicionales y bestias, utilizando la receta de la abuela para elaborar los envoltorios:

INGREDIENTES: 3 cajas de cartón, una torre de ordenador, unos 40 panecillos encontrados en la basura, cuatro botes de poliuretano (nuestro amigo), dos rollos de cinta de embalar, medio centenar de vasos de plástico, una mala leche del caraho y total desprecio por la integridad física. Para que se hagan una idea, queridos lectores, otras veces hemos utilizado otros materiales para el envoltorio, como sacos de serrín, pegamento de contacto, cola de carpintero, cemento, alambres, cadenas, fuego, madera, metal, frigoríficos, hornos, basura variada, mistol, limpia vitrocerámica, tornillos...

Y es que, reconozcámoslo, no todo el mundo puede ser Fuengirolo. Es obvio. Igual que no todo el mundo puede ser arquitecto de élite, director de cine ganador de un oscar o actor porno. Fuengirolo no se hace, se hace, y hemos tenido la fortuna de encontrarnos, porque si no estaríamos cada uno en un psiquiátrico (que no digo que algún día no lo estemos, tiempo al tiempo, confíen en nuestra capacidad).

Cambiando de tercio. Hasta ahora yo pensaba que la gente que escribía libros pretendía convertirlo en Best Sellers para ganar dinero, poder escribir más libros después y, sin necesidad de que sean buenos, venderlos a porrillo. Pero me equivocaba, los escritores buenos, los buenos de verdad, los que venden millones de ejemplares, escriben para que les paguen por escribir recomendaciones de libros de otros autores.

Hoy dándome una vuelta por una librería me he dado cuenta de que Stephen King (ese hombre que va al servicio y cuando sale le dice a su mujer "¡Eh, he escrito otro libro!") aparece en las recomendaciones de la contraportada de unos 150 libros de la sección de novedades y, en todos se trata de su autor favorito.

Así, más o menos he contado que Stephen King tiene unos 15 autores favoritos de noveles de suspense, unos 10 autores favoritos de relatos de terror, unos 23 autores favoritos de thriller políticos, unos 7 autores favoritos de novelas gore y unos 30 autores favoritos en plan "no los conozco, pero tienen pinta de buena gente".

Eliminando los 150 libros que, tirando por lo bajo, recomienda Stephen King, hay otros 300 relacionados con el Código Da Vinci. Del tipo, 'Las claves del Código Da Vinci', 'Las mentiras del Código Da Vinci', 'Lo que el Código Da Vinci no se atrevió a contar', 'Dan Brown y su puñetera madre' o 'Como ser un escritor de mierda y no morir en el intento'. Creo que hay uno que viene a ser algo así como 'Las claves de los secretos del Código Da Vinci', que viene a ser como una cuarta generación de una mierda.

Aparte de los directamente relacionados, hay otros ejemplares que, aprovechando el tirón, proponen temas similares. Hablo de libros como 'Los templarios en Michigan', 'La hermandad de María Magdalena', 'Los secretos de Sión', 'La clave Mihchelangelo' o 'Los datos secretos dequiencoñosea'.

Otro tipo de literatura, la de los abogados, jueces, fiscales y demás personas de derecho (que no de hecho). Es una muestra de que la evolución del hombre se paró cuando nos salió el dedo pulgar, que sirve para colgarnos de las ramas, coger objetos y para tratar de no poner perdida la tapa del vater cuando meamos. El lenguaje de los juzgados se ha quedado en el siglo XV, más o menos, y sinceramente no hay quien lo entienda. Hoy un abogado no es un hombre que sabe de leyes, es un hombre que sabe traducir lenguas muertas. 

Esto venía en una sentencia del Tribunal de Cuentas contra Julián Muñoz, es verídico: "La cuestión del carácter recepticio del acto interruptivo de la prescripción, esto es, de si el mismo debe ser formalmente conocido por la persona a quien perjudica para que pueda desplegar sus efectos de interrumpir el cómputo del plazo de la prescripción no es, como afirma la parte demandada, un elemento indispensable reconocido por la Sala de Justicia de este Tribunal de Cuentas". No lo he entendido muy bien, pero por si acaso, TU MADRE.

Sé que este artículo es cortito, pero últimamente me cuesta un mundo ponerme delante de la hoja en blanco y cuando se me ocurre algo para escribir no estoy delante de ella. Una putada. De todos modos, para rellenar, voy a continuar la cadena esta que han seguido alguno de los Fuengirolos. Se trata de coger tu artista/grupo favorito y contestar a las preguntas con nombres de sus canciones. Yo, por su puesto, 'Violadores del Verso'. Sed malos. 

¿Eres hombre o mujer?: El rey de las cantinas

Descríbete:  Cerdo agridulce

¿Qué sienten las personas acerca de ti?: Trae ese ron

¿Cómo describirías tu anterior relación sentimental?: Tú y tus historias

Describe tu actual relación con tu novio(a) o pretendiente: Un gran plan

¿Dónde quisieras estar ahora?: La ciudad nunca duerme

¿Cómo eres respecto al amor?: Ninguna chavala tiene dueño / Porque ella lo dijo

¿Cómo es tu vida?: Vicios y virtudes

¿Qué pedirías si tuvieras un solo deseo?: Marrones, morenas, coronas

Una frase sabia: Que te importan todos los demás

Ahora despídete: Mierda

Políticamente cabrón (Este artículo puede herir la sensibilidad de Letizia, les aconsejamos que no lo lean)

Políticamente cabrón (Este artículo puede herir la sensibilidad de Letizia, les aconsejamos que no lo lean)

Esa es la cara de alegría, satisfacción y gozo que se me quedó cuando me enteré que Doña Letizia (Ortiz, que luego se nos olvida el apellido, como con Doña Sofía) está embarazada... otra vez... Lo dije ayer y lo vuelvo a reiterar. Ya sabemos que la Familia Real nuestro dinero seguro que no se lo gasta en condones, lo dedicarán a otras cosas. Los Borbones, A.k.a. Los Conejos, dedican al fornicio más horas que a la vela, que ya es decir, y muchísimas más que al noble arte de doblar los riñones, que creo que aún no se ha dado el caso.

Hagamos cuentas, la Infanta Cristina tiene cuatro niños, la Infanta Elena tiene dos y la Leti de aquí a nada otros dos, en total 8. Nos faltan tres para el Zarzuela F.C. La equipación sería de Tommy Hilfiger, el balón Ralp Lauren, las botas de Roberto Cavalli, los calcetines de Agata Ruiz de la Prada y la bolsa de deporte de Louis Vouiton.

A los 15 minutos de partido pararían el juego para hacerse fotos junto al buque Bribón y a la media hora otra vez para asistir a un desfile de las fuerzas armadas. Antes del descanso llamarían la atención a los padres porque están dándole a la matraca junto al banderín de corner y cuando vaya a empezar la segunda parte suspenden el partido porque una de las mujeres ha echo POP y ha salido otro niño.

A ver si me explico, no es que me caiga mal la Familia Real, son todos muy "campechanos", como dice todo el mundo del Rey, pero es que ya que viven a nuestra costa solo faltaría que no fueran campechanos. No es cuestión de que el Rey llegara a un acto y dijera "joder, pues hoy con mi dinero me he pegao una pechá de bogavantes realmente acojonante, ufff, cosa mala, estoy tan hinchado que en toda la tarde ni he trabajado".

Doña Leti tuvo ayer por la mañana un acto pero ya al de por la noche no fue, para que pueda ¿¿¿descansar??? Pero ¿que pasa?, ¿es que en las cuatro horas desde el primer acto hasta que se supo la noticia ya le salió barriga y todo? Esto son todos métodos hollywoddienses, para crear expectación, para que hoy salga en los periódicos la foto de antes de conocerse la noticia, mañana salga la foto de después de conocerse la noticia y pasado mañana salga la foto de después de que haya salido la foto de después de conocerse la noticia. Con Leonor ya fueron los únicos padres que se esperaron a tener el hijo para saber el sexo... ya sabéis... expectación.

Y ahora se va a montar el pollo con la sucesión. Porque ¿y si sale niño? ¿Sería Leonor la Reina o 'el nuevo'? ¿Y si sale niña? ¿Seguirían fornicando hasta que salga un niño? ¿Y si sale un gato? Leonor tiene que tener la mosca detrás de la oreja, debe estar pensando "estos me la han jugado, fijo que el largo y la listilla de mis padres me la han jugao. Pues que no se hagan ilusiones, que como yo no sea la reina me afilio a Izquierda Unida y me hago republicana, toma golpe de efecto y ley de la sucesión".

¿Y todos los demás nietos del Rey qué? ¿A qué aspiran esos pobres mozuelos ahora? Me imagino la escena en casa de Marichalar y su hijo preguntándole "Papa papa, ¿por qué la primita Leonor va a ser Reina y yo sólo soy Infante? ¿Y cuando tenga 48 años seguiré siendo un Infante? Que triste, papa, yo lo que quiero ser es un Pokemon. Papa, ¿papa?, ¡¡¡Papaaaaaaaaa!!! ¿Por qué no te mueves?".

Cuando ya estén más creciditos y sepan hablar Leonor llegará a sus primos y les preguntará qué han hecho durante el día. Ellos contestarán que han estado jugando con la Play o al fútbol. Leonor vacilará a sus primitos diciendoles que "Ah, pues yo he estado en una recepción con el primer ministro portugués, y me he pegado una pechá de bogavantes con vuestro dinero..."

El asunto de la sucesión se reduce a una simple frase. Tonto el último. ¿Que quieres ser Rey? Haber salido antes, capullo. Qué estrés para los espermatozoides del principito, cuando echaron a correr con toda la presión de que el llegara primero iba a ser rey de una nación y el que no llegara moriría en la inmundicia. Para solucionar ese fracaso hacen falta muchas horas de psicoanalista, que por supuesto pagaremos nosotros, faltaba más.

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Un mes, 18 días y algunas horas...

Un mes, 18 días y algunas horas...

Después de que durante todo este tiempo recibiera numerosas peticiones de que actualizara (una o ninguna), por fin me decido. Esto es como escribir el capítulo de un libro, dicen que el mayor reto es sentarse ante una página en blanco, pero siento discrepar. El mayor reto es estar meando en un servicio de los que la luz tiene sensor de movimiento, que la luz se apague e intentar moverte para que vuelva a encenderse sin ponerlo todo perdido.

Los sensores son uno de los peores inventos del mundo. Por un lado le hacen más complicada la existencia a Plap Fisher-Splinter Cell, pero también nos la hacen al resto de los humanos. Los sensores nunca acaban de funcionar demasiado bien, las puertas de los supermercados no se abren exactamente cuando deben y es muy frustrante tener las manos llenas de jabón y por más que las muevas delante del grifo no salga el agua. También en el servicio es especialmente gracioso el sensor de la cisterna del urinario, que te pone perdida de agua la pisha cuando te estás desabrochando el pantalón.

El sensor de la puerta del ascensor está expresamente realizado para funcionar cuando el bajo del pantalón de alguien que ya está montado está rozando levemente su trayectoria, pero no va ni a tiros cuando se está cerrando la puerta y metes la pierna en un último momento, con su consiguiente 'Ouch'. Un sensor que odio con locura es el que está puesto en la puerta de las tiendas, ese que avisa cuando entra alguien y hace 'Ding ding'. Bueno, avisa cuando entra alguien, cuando una persona está pasando por un mostrador más o menos cercano, cuando entra aire por la ventana, cuando la puerta se abre y se cierra, cuando la dependienta tose y cuando al dueño de la tienda le huele demasiado el bajo vientre.

Los sensores son mis enemigos, odio los sensores y los sensores me odian a mí, por ejemplo, la cuchilla sensor excel de Gillette, que me deja la cara hecha un cristo cada semana. Menos mal que tampoco me afeito demasiado.  Ya que estamos hablando del tema he de reconocer una cosa. 'Hola, me llamo Javier Molina y soy incapaz de afeitarme correctamente las patillas'. Es materialmente imposible, que le vamos a hacer. Lo sospechaba desde hace algún tiempo pero lo certifiqué la última vez que me pelé y me dijo el peluquero "¿Otra vez te has destrozado las patillas?"

Y mira que mis patillas no son especialmente complejas, no son las patillas discontínuas del Lara, ni la selva amazonica del Inna, pero nada, es que no puedo. No quiero verme en la piel de Curro Jiménez, con el cortacésped todas las mañanas para oxigenar esa mata de pelo sobre la oreja. Aún así, como ya he dicho alguna vez, las patillas no son mi principal preocupación cuando me afeito, ya que en lo que más interés pongo es "A ver si hoy no me desangro". Yo me pongo delante del espejo, me echo la espuma, cojo la cuchilla y llamo al 061 para que vayan preparando tres o cuatro transfusiones.

A veces me pregunto que sería de mi vida sin los espejos. Para mí son una liberación, sobre todo el del ascensor del trabajo. El día en que pongan una cámara de televisión en ese espejo me dan un programa en la tele en Prime-Time, como 'Camera Café' pero más patético. Igual que es imposible que me corte las patillas sin que parezcan la carretera de Colmenar también es imposible que entre al ascensor solo y no le hable, le grite, le ponga caras, le baile, me dedique a rebotar contra las paredes, le golpée, le cante o le haga gestos obcenos.

El espejo es, a su vez, una liberación y un conflicto, porque el tío que sale en mi espejo cuando me pongo frente a él es mucho más gordo y más feo de lo que soy yo en realidad. El espejo es autoengaño y que nadie me diga que no se ha puesto delante del espejo en pelotas y ha dicho "Eres un campeón". O cuando vas a salir y te estás peinando y piensas "Ufff, estás buenísimo, esta noche mojas seguro". Pues no, amigo, no estás buenisimo, eres feo, llevas la cara llena de cicatrices de afeitarte y lo único que te vas a mojar esta noche es la picha cuando el sensor de la cisterna del bar no funcione. Sed Malos.

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