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05/03/2008
El auténtico debate del siglo

Tal y como hemos pactado entre las diferentes candidaturas en los prolegómenos del debate, éste tendrá unas estrictas reglas en cuanto a las intervenciones. Cada candidato tendrá para explicar sus argumentos exactamente el tiempo que tarda en venir el ascensor cuando se le llama desde la planta baja y está en el sexto piso, es decir, 2 minutos 24 segundos. El orden de intervención viene determinado por las veces que, en la última legislatura de la comunidad, cada uno de los candidatos ha llamado la atención a los niños de la del 4º D por jugar al balón en el rellano, con lo cual abrirá el debate Don Mariano el de Alcoy.
- Muy buenas noches, queridos compatriotas de calle Espartero número 10. Yo creo que este edificio es una comunidad de ciudadanos libres e iguales, sin embargo, mi rival el Pescadero se ha empeñado durante toda la legislatura en dialogar con los independentistas. Sí, con los independentistas del ático, que pretenden tener una llave propia en el ascensor para que llegue hasta su salón. Y eso no es admisible, porque supone que no todos los vecinos de esta comunidad tendrán las mismas oportunidades.
Como contraprestación a los apoyos de los independentistas en medidas descabelladas que ha tomado este presidente, el Pescadero ha cedido a todas sus presiones, permitiendo incluso la convocatoria de un referéndum próximamente para la elección de un nuevo color de los toldos.
Su turno, señor José Luis Rodríguez el Pescadero.
- Muy buenas noches compañeros de pasillo y entreplanta. Yo he pretendido ser un presidente para los que me apoyaron y para los que no y he tomado decisiones en beneficio de la comunidad. Señor Mariano el de Alcoy, usted me acusa de haber dialogado con los independentistas del ático, cuando, como usted bien sabe, tienen una representación cuatro veces superior en esta comunidad por el reparto en metros cuadrados por vivienda.
Me acusa de haber permitido la convocatoria del referéndum sobre el color de los toldos y yo le garantizo que ese referéndum no se va a celebrar, y, para ello, utilizaremos toda la fuerza del estado de derecho, que para algo mi hijo se está sacando la carrera. Sin embargo, tiene que admitir que es necesario un proceso de diálogo sobre el texto constitucional de nuestra comunidad.
- Ha terminado su tiempo, muchas gracias. Señor Mariano, tiene de nuevo la palabra.
- Usted no se entera de nada. Usted falta a la verdad, ese es su problema. Usted mintió a los ciudadanos de este edificio cuando aseguró que ya no estaba negociando con los terroristas, los niños de Manuela la del sexto, que han aprovechado la pasividad de este Gobierno para seguir actuando con impunidad, pegando mocos en los timbres de las puertas, pintando en el ascensor o amenazando a todo aquel que tratara de aparcar mientras ellos jugaban al béisbol con una pelota hecha de papel Albal.
- Su tiempo, candidato.
- Bien, usted me acusa de mentir. Parece que ya no se acuerda de lo que pasó cuando gobernaban ustedes. Ya no recuerda como mintió a todos los ciudadanos de esta comunidad, diciendo que el causante de que los buzones se descuadrasen era un defecto de fábrica, cuando todas las investigaciones ya apuntaban a que se trataba de polillas.
Se ha pasado toda la legislatura utilizando el terrorismo de los niños de Manuela la del sexto contra este Gobierno, cuando, en estos años, ha habido más tirones de patilla y balones confiscados que en toda la historia. Dialogué con los terroristas para buscar la paz, al igual que hicieron los anteriores presidentes, pero no ha habido ninguna concesión y, ahora, saben que están derrotados desde que les quitamos los petardos y que son pocos desde que al hermano mayor lo mandaron al internado de Campillos.
- Entremos ahora en otro área del debate, como es el asunto de la inmigración. Señor Mariano, puede comenzar.
- Existe un peligro en esta comunidad que es la inmigración descontrolada y usted no ha hecho nada en esta materia salvo una regularización masiva de aquellos que vienen a bañarse a nuestra piscina sin vivir en el bloque. Aquí no cabemos todos. La piscina es para 50 personas y los perjudicados son los vecinos de la Comunidad.
- Señor José Luis, su réplica.
- Veamos, los inmigrantes entraron a esta comunidad cuando gobernaban ustedes. Se les colaron más de 30 niños de la calle, a los que permitieron entrar a la piscina preguntándoles sólo si conocían a alguien del bloque. Han legalizado el baño de muchísimas personas únicamente con decir que eran primos del Antonio el del octavo, cuando usted y yo sabemos que que ese vecino nunca tuvo primos.
- Bien, pasemos ahora a otro asunto. Puede abordar los asuntos económicos, señor Mariano el de Alcoy.
- En la presente legislatura la inflación se ha disparado. Antes pagábamos de comunidad 74 euros al mes y ahora 113 euros, como muestra este gráfico que tengo aquí y que me ha hecho mi hija, que es delineante y ya está trabajando, no como su hijo, que ha acabado Derecho pero ni trabaja ni nada y se pasa el día fumando hierba y dando vueltas con el pañuelo palestino.
Ha subido el cloro de la piscina, ha subido el Cristasol para la limpiadora y ha subido espectacularmente el precio de las alfombrillas que ponen 'Bienvenido' y que deberían estar colocada en la puerta de cada familia de bien. Reconozca que estamos en crisis, el césped del jardín se ha secado, el agua de la piscina está turbia y el ascensor siempre para en la tercera planta aunque nadie lo llame.
- Es su turno, señor el Pescadero.
- La comunidad ha subido, sí, pero como consecuencia de nuestro mayor nivel de vida y del progreso, con reformas como la colocación de geranios en el portal y los nuevos rótulos de los buzones hechos en el Word. Como muestra este gráfico que tengo aquí, mi hijo no trabaja, pero su hija es una golfa. En cuanto a las alfombrillas, no puede culpar de la subida a este Gobierno, porque se trata de un efecto colateral después de que el anuncio de Ikea las haya vuelto a poner de moda.
Por otro lado, tanto usted como yo sabemos que no estamos en crisis, se trata de una ralentización coyuntural. El césped se secó porque el jardinero estuvo un mes de baja con reuma, pero se está recuperando; el agua de la piscina su puso turbia por aquella tormenta de verano en la que prácticamente llovió barro, y todos los parabrisas de los coches dan muestra de ello; y el problema del ascensor se debe a la crisis de la hipoteca de la americana, la que vive en el tercero, que como subió el Euribor le dio un puñetazo al botón y se quedó cogido.
- Muchas gracias candidatos. Llega el fin del debate, señor José Luis Rodríguez el Pescadero, comience usted.
- Vecinos quiero pedirles el apoyo para un proyecto para el próximo año, porque estoy comprometido con terminar con todas las discriminaciones, como el hecho de que algunos puedan colocar en la fachada la antena del Digital + y otros no podamos. Porque estoy convencido de que el crecimiento económico nos debe llevar al pleno empleo y hasta mi hijo se coloque de una puñetera vez, que tiene ya 34 años.
- Cierre el debate, señor el de Alcoy.
- Hay un ejemplo que resume todas mis ideas y que todo el mundo puede entender. Quiero que la niña que nazca en esta comunidad, bueno, que nazca en el Materno pero viva en la comunidad, tenga un jardín con césped en condiciones donde jugar, tenga una familia que no tire las pipas ni las colillas por el balcón, una vivienda en la que no se vaya la luz cada vez que se enciende la depuradora de la piscina.
18/03/2008
Esto a mí me lo dicen y no lo tengo

No se por qué pero, cuando llega Semana Santa, siempre me entran ganas de escribir, será para aislarme de tanto tambor y corneta. Antes de nada, un mensaje a la humanidad: Padres del mundo, cuando lleven a su hijo a una procesión, por más que insistan, no le compren un tambor o una corneta de los que venden en los puestos. Al principio puede parecer una buena idea para que se entretenga, pero luego, cuando no deje de tocarlo en dos semanas (noches incluidas, mañanas también) descubriréis que se trata de un claro error. No me cebaré demasiado en la Semana Santa, que, como dijeron en cierta ocasión en los Carnavales de Cádiz, “no cambia de repertorio y todos los años es un pelotazo”.
Cuando los Fuengirolos eramos más jóvenes e inexpertos, y más o menos igual de asociales que ahora, nos juntábamos en el pasillo de la plaza Amarilla para hacer botellón apartados de la sociedad, insultarnos y discutir sobre cualquier cosa, incluido el conflicto israelí-palestino (tema que, sorprendentemente, salió más de una docena de veces en los botellones, lo que te hace ver las cosas con otra perspectiva).
Las discusiones de los Fuengirolos tienen su propia evolución, es decir, empiezas hablando del conflicto israelí-palestino, pasas a que la culpa de todos la tiene Estados Unidos, pasas a que los americanos son tontos integrales (tonto integral: tonto que no engorda), pasas a lo tonta que era una camarera que ponía copas en no se que bar y, obviamente, cierras la charla hablando de tías, como todo buen cristiano.
Dentro de esta selección natural de Darwin aplicada a los comentarios nocturnos de los Fuengirolos se llegó a la formulación de teorías, desarrolladas principalmente por el catedrático de Teorías.de.las.que.no.sacas.nada.en.claro.pero.luego.dices'Puesesverdad', alias Hugo. Una de esas teorías básicamente venía a decir que las tías buenas eran como los Volkswagen Golf, que en principio ambos son para los parlplays y que los Fuengirolos sólo podríamos acceder a ambos de segunda mano. (Era mucho más larga y con mucho más sentido, pero ruego tengan en cuenta que, en aquella época, hacíamos los botellones con whisky, por lo que no recuerdo ni una décima parte).
Y ya puestos, esta mañana me ha dado por formular también teorías. Por ejemplo, viniendo a trabajar por la autovía he descubierto que en la Dirección General de Tráfico no dominan la gramática y, especialmente, no conocen los artículos. Paso bajo un panel luminoso y pone “Sin carnet – desde 1 marzo – delito”. Pero bueno, ¿quien les escribe los mensajes a esta gente, Radomir Antic?
Como me aburría extremadamente (y para evitar quedarme dormido gracias a mi magnífico insomnio nocturno pero somnolencia mañanera) en el siguiente panel me dio por contar los espacios que tenía la DGT para escribir los mensajes. 16 espacios en tres líneas, es decir, 48 caracteres. ¿Qué les cuesta poner entonces 'Desde el 1 de marzo ir sin carnet es delito'?
¿Y qué intención tienen con quitarle los artículos? Cojones, si quieren evitar accidentes ponerlo clarito, porque, con un mensaje de ese estilo, lo más probable es que me estampe con una farola 20 metros más adelante mientras trato de descifrar que leches quieren decirme esas palabras inconexas. “¿Será un mensaje cifrado? ¿Será un aviso de algo en concreto? ¿será el café? BUMMMMMM ..... serán cabrones....” Quizás la idea es que el mensaje sea impactante, cortito, para que se te quede en la cabeza, pero si fuera así hay otros medios. Por ejemplo, que pongan 'No chocar – caca – prrrrrrrrr'.
Otra teoría estúpida que ya mantenía desde hace tiempo (no soy el único que opina lo mismo) y de la que me he acordado esta mañana. La maldición del anuncio de las natillas Danone. Hagamos un breve repaso. En uno de los anuncios salían Caminero, jugador del Atléti que llegaba a la Eurocopa de Inglaterra como la estrella y que, más adelante, fue amoldando a su trasero el banquillo del Valladolid; y Sergi Bruguera, tenista que, de los primeros puestos de la ATP, pasó al número infinito elevado a n.
Otros, Alex Crivillé, que de ganar el mundial con Dohan en el hospital pasó a... a... a la nada, como en la Historia Interminable; y Alfonso, sí, el jugador del Real Madrid-Betis-Barça-Olympique y Betis otra vez, y del que lo único que recuerdo es que le marcó el último gol a Yugoslavia. Aún más sangrante es el caso del siguiente anuncio, con Gerard, cuya proyección en ese momento era ser de los mejores jugadores del mundo y su actual proyección es, como mucho, que lo llamen para el Supervivientes de los famosos; y Morientes, que lleva más camisetas encima que el puesto de un gitano en el rastro.
También salieron en otros anuncios, Figo, Guardiola, Michel y Stoichkov, que también cayeron en declive a lo bestia tras decir lo de '¿Repetimos?'. Y repitieron, para finalizar, con Casillas –la excepción que confirma la regla-- y OJO, Juan Carlos Ferrero, que de ganar la Davis parece que ha pasado a tener que aprender de nuevo a jugar al tenis, y Luis Enrique, que ya no dio más de sí el pobre después de recibir (y de dar alguno que otro) 400 palos en cada partido.
El último es Ronaldinho, del que, tal y como le está yendo la cosa este año, obviaré comentarios. Solo decir que en el anuncio también sale su hermano y su madre y, si la maldición no sólo se ceba con los deportistas, es probable que a la madre la deporten a Mogadiscio y al hermano lo linchen la próxima vez que pida al Barça que le amplíen el contrato a Ronaldinho.
Para acabar con las teorías, esta mañana también he llegado a la conclusión de que, en realidad, lo que me cabrea no es no poder aparcar, sino que los demás encuentren aparcamiento y yo no.
