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18/07/2006

Aciertos y desatinos de la historia del cine

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Ahora mismo no tengo muy claro el por qué se me ocurrió esta mañana escribir sobre este tema, sé que vi algo en la tele que me inspiró y dije, "vamos al lio". Voy a intentar resumir en unas líneas los grandes nombres del cine mundial de la serie C, que ya no es ni B. Básicamente esto se podría llamar "Los actores de las películas que ponen después del partido de Liga en Canal Sur". Esos grandes títulos que cuando estás viendo el Celta-Mallorca sale en la parte de abajo un letrerito que pone "El era un ejecutivo anodino, hasta que un chino con coleta le robó lo que más quería y se compró un hacha. Después del Partido 'Venganza Sangrienta a 40 grados a la sombra'".

- Mickey Rourke: El paradigma del peor actor imaginado. Si dios hizo alcanzó la perfección con los oceanos, los bosques y todo eso... con este se lució, vamos... Es el tipo de actor que, después de alcanzar la super fama mundial (a la cual lo llevaron las piernas de Kim Basinger en 'Nueve semanas y media', y nada más) va de batacazo en batacazo... como es normal. Tal es así que el gachón, uno de los más inexpresivos del mundo junto a Steven Seagal, del que hablaremos luego, se metió a boxeador en los 90... donde también fue de batacazo en batacazo. Entre su fimografía, títulos tan grandes como 'Dos duros sobre ruedas' y 'El último forajido'. Los pelos de escarpia...

- Kevin Costner: Otro como Mickey Rourke. Encumbrado en los 90 por 'El Guardaespaldas', 'JFK', 'Los intocables de Eliott Ness' o 'Bailando con lobos' se dio ostiones importantes con superpeliculonesquetecagas como 'Tin Cup', 'Mensajero del futuro' o 'Waterwold'. Mal actor donde los haya, es el típico guapito de cara que siempre pega más con un polo Ralph Lauren montado en un BMW que luchando en un país imaginario que flota sobre el agua... o no flota... porque todo el decorado de 'Waterworld' se les hundió y la peli costó el doble.

- Steven Seagal: Las pelis de acción se hicieron para él. Canal Sur no pondría cine los sábados si no fuera por sus títulos. Una cosa que se suele dar casi siempre en sus pelis es que suceden en medios de transporte, ya sea en un avión o en un barco, como es esa gran 'Alerta Máxima', cuya sinopsis es acojonante: "El navío de guerra más poderoso del mundo es secuestrado por dos corruptos y peligrosos militares, pero no cuentan con ¡¡¡EL COCINERO DEL BARCO!!!". La leche puta. Este si que es inexpresivo. A Steven Seagal le dicen 'Vas a morir' y el mira siempre igual (la cara que sale en la foto) y te da dos ostias. Le dicen 'Tu madre ha muerto', y mira otra vez igual y te da dos ostias... por hablar.

- Jean Claude Van Damme: Otro que tal baila. Es como Steven Seagal más o menos pero le gustán más la patadas voladoras. Bueno, Seagal es inexpresivo y hasta le gusta más chillar y que le pongan la cara como una patata. Seagal es más un señor y este un desgraciao. En sus pelis (o eso pretenden) hay algo más de argumento, algo así como que le matan a la mujer con una miniprimer al principio o que es medio mongo y vivió en un barrio dificil donde todos le pegaban hasta que despertó la bestia. Sus grandes pelis: 'Contacto Sangriento' o 'Soldado Universal' y sobre todo 'Street Fighter', la peor película de la historia del cine.

Aprovechando que acabo con estos dos mostros, sólo un breve apunte sobre el cine de acción. La principal diferencia entre las pelis de acción "normales" y las de Seagal y Van Damme es el tema de la novia del prota. En las de acción, lo tipico es que la secuestren o le pase algo y luego el heroe la rescate, le de un besazo de tres minutos y, seguramente, luego le eche un polvo, que no ponen por cuestiones de tiempo.

Este "retorno al amor" lo hacen para que los tios que quieran llevar a sus novias a verlas puedan tener al menos una excusa de que la peli acaba bien y es romántica. En cambio, en las de Seagal y Van Damme, la novia del prota es la primera que muere el 90% de las veces. ¿Por qué? Por que los directores saben que no hay argumentos para meter a una tía a ver una peli de Seagal.

No tenía la intención de hacer un artículo gracioso, solo una breve aportación y un acicate para, quien lo lea si es que lo lee alguien, agregé a esos actores/actrices (o actoras, como escuché alguna vez) que le han marcado la vida. Feliz Verano y Navidad, por si tardo mucho en escribir.

18/07/2006 12:28 Autor: havi. Enlace permanente. Hay 5 comentarios.

31/07/2006

31 de julio

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Hoy pensaba cuando salía hacia el centro que siendo un lunes 31 de julio ni habría mucho tráfico ni mucho problema de aparcamiento. No se, mi alma cándida creía que, los que se fueron de vacaciones en julio, se incorporaban mañana, y que los que se van en agosto ya estaban de libranza desde el viernes, menos yo, obviamente. Craso error. Los de julio ya están aquí, por lo de enlazar toda la semana, y los de agosto no se van hasta mañana, aunque se tenga que trabajar un día suelto. Tiranía del empresario lo llamaban antes... ahora se le llama putada.

El caso es que para variar me he comido la tradicional caravana de entrada a Málaga, la tradicional cola de los semáforos de la avenida de Andalucía, el tradicional cambio de carril porque los jardineros están adecentando la mediana (los mejores jardines de Málaga, de lejos) y la tradicional media hora/tres cuartos de búsqueda de aparcamiento. También pensaba que los que se iban de vacaciones mañana estarían de buen humor y serían mejores personas, menos yo, claro está, que sigo la filosofía del odio. Otro error, la filosofía del odio se ha extendido por el centro en los que se van mañana, por venir un lunes na más que pa joder, y los que se incorporan porque da unos áminos trabajar en agosto...

Así que me he pasado la primera parte de la mañana practicando el noble deporte de despotricar, insultar, señalar con el dedo de forma amenazadora, sacar medio cuerpo por la ventana, golpear el claxon, acordarse de la madre del resto de los conductores, atacar a todo Audi que se cruce en mi camino, escupir a los coches mal aparcados, mirar desafiante a los que ponen las multas de la zona azul cuando no los dejo pasar en un paso de cebra, chillar cuatro o cinco veces por no encontrar sitio, lanzar gestos al del camión de turno que para en medio de un cruce para descargar y pensar muuuuuuuuuuucho que aún me queda un día para irme de vacaciones. Que bonito es comenzar el día a 180 pulsaciones.

Con todo y con eso tengo un cosquilleo en el estomago de acordarme que hoy a las 7 (o a las 8, las 9 o las 1 de la mañana, es lo que tiene este trabajo) tengo un mes para tocarme los huevos. Básicamente solo voy a hacer conducir, meterme en caravanas, pasar calor, pelearme por colocar la toalla en un hueco en la playa, quemarme los pies con la arena, achichararme la espalda, seguir sin encontrar aparcarmiento en ningún sitio imaginable y ver cordobeses allá donde mire. Además, como se pueden imaginar, amigos, ejercicios de barra, con lo que todo ello conlleva.

Aún no he comprado las palitas ni los cubitos para la playa para hacer castillitos, algo a lo que tus padres ya te enseñaban desde pequeño, porque ellos ya sabían que los pisos se iban a poner por las nubes y porque se iba a acabar construyendo hasta en la orilla. Creo que la afición de los niños por hacer castillos de arena viene de la frustración de que no podíamos jugar a las cocinitas como hacían las niñas. Es decir, ellas cogían plastilina y con un molde ¡Oh, Magia! hacían un pastel. Como a la niña le daban ganas de comerse el pastel de plastilina, la madre le decía que no se le ocurriera, que ella le compraba uno de verdad.

A mi no me pasaba eso. Yo tenía unos indios y vaqueros de plástico a los cuales mi madre les cortaba las escopetas y los arcos (verídico) para que no saliera un niño violento. No le funcionó. Pero nunca tuve moldes para hacer cosas... menos cuando iba a la playa. Tenía moldes de todo, aparte de castillos, peces, estrellas de mar, coches, barcos y tiburones, y, se pusiera mi hermana como se pusiera, un tiburón siempre gana a un pastel.

La playa despierta, además del afán creativo, el placer destructivo. Sólo había una cosa mejor que hacer el castillo más bonito de la playa... destruir el castillo del niño que de verdad había hecho el castillo más bonito de la playa, porque tenía 14 tipos de cubitos distintos para hacer las torres diferentes dependiendo de la época artística del conjunto. (Los hay así, creánme). Cuando pisas un castillo te sientes poderoso, te crees Godzilla, pero sin todos los engorros de poner huevos y limpiarse las escamas.

He sido un gran aficionado a los castillos, como puede ver. Pero, ¿que barbaridad digo? Yo lo que he sido es un auténtico profesional de los castillos. Tres participaciones en el concurso de Los Boliches con dos terceros puestos (un auténtico atraco a mano armada) y un glorioso primer premio. Y digo que soy un profesional porque, mientras que el resto de niños sacaba sus palitas y sus cubos, yo era el único que... llevaba un plano con el diseño del castillo que iba a hacer.

Aparte llevaba un peón. Mi hermana se encargaba de cavar, de traer agua y arena mojada, y yo iba de arquitécto. Por supuesto cuando ganábamos era por mi magnífico diseño, de trazo elevado sobre un monte, con foso interior tras la primera muralla y poblado definido aparte de la residencia del Rey. Cuando perdíamos era porque mi hermana no había mojado suficientemente la arena y porque el hijo puta del ganador era hijo de algún concejal. Ah, y por un complot mundial contra mi persona.

La edad y la pérdida de pulso estable en mis manos me han llevado a dejar la afición por los castillos, por lo que ahora me limito a refregarme por la arena al más mínimo despiste, fuera piernas incluidos. Nadie se puede decir que de verdad a ido a la playa si no trae el culo lleno de arena, viene en las escrituras. La piscina también está bien, pero no te dá ese gozo de ir andando de puntillas como la pantera rosa cuando vas desde la toalla a la ducha, que está a unos 500 kilómetros y con la arena ardiendo.

La playa tiene sus daños colaterales, como la cocacola a dos euros y medio, las duchas rotas, la nata en el mar, los cigarros y demás mierda en la arena (la gente es mu guarra), el agua calentorra a pesar de que la metas debajo de la sombrilla (es sombra, no es una nevera, imbecil), las rozaduras de las chanclas (hemos enviado el hombre a la luna pero no tenemos chanclas que no rocen), el trocito de concha que se te clava en la planta del pie y te dura todo el verano o el alga que se te engancha a la cara cuando vas nadando y, de asco y porque se te ha salido un pulmón, dejas de nadar.

Me encanta la playa, no creáis, pero es que me estoy volviendo muy sibarita. Es que vivimos muy mal. Destructivas vacaciones para los que empezais ahora. Destructiva (más aún) vuelta al trabajo a los que sufren la tiranía del empresario. Sed malos a todos, que se presenta un verano PUPA.

31/07/2006 12:14 Autor: havi. Enlace permanente. Hay 3 comentarios.


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