Nota del escritor

Ea, ya soy indefinido, como los crucigramas. Sólo falta que me pongan en un periódico al lado de un sudoku. Hoy en día ser indefinido es algo abstracto, es un término que se sacaron de la manga para quitar eso de "fijo", de manera que signifique "de todos modos te podemos echar cuando nos dé la gana, mentalízate".
La foto de arriba es del cumple de Pablo e Inna y sus respectivos regalos. En la foto salen todavía con manos, antes de que el poliuretano se las comiera literalmente. La elaboración fue rápida y contundente. Los Fuengirolos somos así, tradicionales y bestias, utilizando la receta de la abuela para elaborar los envoltorios:
INGREDIENTES: 3 cajas de cartón, una torre de ordenador, unos 40 panecillos encontrados en la basura, cuatro botes de poliuretano (nuestro amigo), dos rollos de cinta de embalar, medio centenar de vasos de plástico, una mala leche del caraho y total desprecio por la integridad física. Para que se hagan una idea, queridos lectores, otras veces hemos utilizado otros materiales para el envoltorio, como sacos de serrín, pegamento de contacto, cola de carpintero, cemento, alambres, cadenas, fuego, madera, metal, frigoríficos, hornos, basura variada, mistol, limpia vitrocerámica, tornillos...
Y es que, reconozcámoslo, no todo el mundo puede ser Fuengirolo. Es obvio. Igual que no todo el mundo puede ser arquitecto de élite, director de cine ganador de un oscar o actor porno. Fuengirolo no se hace, se hace, y hemos tenido la fortuna de encontrarnos, porque si no estaríamos cada uno en un psiquiátrico (que no digo que algún día no lo estemos, tiempo al tiempo, confíen en nuestra capacidad).
Cambiando de tercio. Hasta ahora yo pensaba que la gente que escribía libros pretendía convertirlo en Best Sellers para ganar dinero, poder escribir más libros después y, sin necesidad de que sean buenos, venderlos a porrillo. Pero me equivocaba, los escritores buenos, los buenos de verdad, los que venden millones de ejemplares, escriben para que les paguen por escribir recomendaciones de libros de otros autores.
Hoy dándome una vuelta por una librería me he dado cuenta de que Stephen King (ese hombre que va al servicio y cuando sale le dice a su mujer "¡Eh, he escrito otro libro!") aparece en las recomendaciones de la contraportada de unos 150 libros de la sección de novedades y, en todos se trata de su autor favorito.
Así, más o menos he contado que Stephen King tiene unos 15 autores favoritos de noveles de suspense, unos 10 autores favoritos de relatos de terror, unos 23 autores favoritos de thriller políticos, unos 7 autores favoritos de novelas gore y unos 30 autores favoritos en plan "no los conozco, pero tienen pinta de buena gente".
Eliminando los 150 libros que, tirando por lo bajo, recomienda Stephen King, hay otros 300 relacionados con el Código Da Vinci. Del tipo, 'Las claves del Código Da Vinci', 'Las mentiras del Código Da Vinci', 'Lo que el Código Da Vinci no se atrevió a contar', 'Dan Brown y su puñetera madre' o 'Como ser un escritor de mierda y no morir en el intento'. Creo que hay uno que viene a ser algo así como 'Las claves de los secretos del Código Da Vinci', que viene a ser como una cuarta generación de una mierda.
Aparte de los directamente relacionados, hay otros ejemplares que, aprovechando el tirón, proponen temas similares. Hablo de libros como 'Los templarios en Michigan', 'La hermandad de María Magdalena', 'Los secretos de Sión', 'La clave Mihchelangelo' o 'Los datos secretos dequiencoñosea'.
Otro tipo de literatura, la de los abogados, jueces, fiscales y demás personas de derecho (que no de hecho). Es una muestra de que la evolución del hombre se paró cuando nos salió el dedo pulgar, que sirve para colgarnos de las ramas, coger objetos y para tratar de no poner perdida la tapa del vater cuando meamos. El lenguaje de los juzgados se ha quedado en el siglo XV, más o menos, y sinceramente no hay quien lo entienda. Hoy un abogado no es un hombre que sabe de leyes, es un hombre que sabe traducir lenguas muertas.
Esto venía en una sentencia del Tribunal de Cuentas contra Julián Muñoz, es verídico: "La cuestión del carácter recepticio del acto interruptivo de la prescripción, esto es, de si el mismo debe ser formalmente conocido por la persona a quien perjudica para que pueda desplegar sus efectos de interrumpir el cómputo del plazo de la prescripción no es, como afirma la parte demandada, un elemento indispensable reconocido por la Sala de Justicia de este Tribunal de Cuentas". No lo he entendido muy bien, pero por si acaso, TU MADRE.
Sé que este artículo es cortito, pero últimamente me cuesta un mundo ponerme delante de la hoja en blanco y cuando se me ocurre algo para escribir no estoy delante de ella. Una putada. De todos modos, para rellenar, voy a continuar la cadena esta que han seguido alguno de los Fuengirolos. Se trata de coger tu artista/grupo favorito y contestar a las preguntas con nombres de sus canciones. Yo, por su puesto, 'Violadores del Verso'. Sed malos.
¿Eres hombre o mujer?: El rey de las cantinas
Descríbete: Cerdo agridulce
¿Qué sienten las personas acerca de ti?: Trae ese ron
¿Cómo describirías tu anterior relación sentimental?: Tú y tus historias
Describe tu actual relación con tu novio(a) o pretendiente: Un gran plan
¿Dónde quisieras estar ahora?: La ciudad nunca duerme
¿Cómo eres respecto al amor?: Ninguna chavala tiene dueño / Porque ella lo dijo
¿Cómo es tu vida?: Vicios y virtudes
¿Qué pedirías si tuvieras un solo deseo?: Marrones, morenas, coronas
Una frase sabia: Que te importan todos los demás
Ahora despídete: Mierda
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