Un mes, 18 días y algunas horas...

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Después de que durante todo este tiempo recibiera numerosas peticiones de que actualizara (una o ninguna), por fin me decido. Esto es como escribir el capítulo de un libro, dicen que el mayor reto es sentarse ante una página en blanco, pero siento discrepar. El mayor reto es estar meando en un servicio de los que la luz tiene sensor de movimiento, que la luz se apague e intentar moverte para que vuelva a encenderse sin ponerlo todo perdido.

Los sensores son uno de los peores inventos del mundo. Por un lado le hacen más complicada la existencia a Plap Fisher-Splinter Cell, pero también nos la hacen al resto de los humanos. Los sensores nunca acaban de funcionar demasiado bien, las puertas de los supermercados no se abren exactamente cuando deben y es muy frustrante tener las manos llenas de jabón y por más que las muevas delante del grifo no salga el agua. También en el servicio es especialmente gracioso el sensor de la cisterna del urinario, que te pone perdida de agua la pisha cuando te estás desabrochando el pantalón.

El sensor de la puerta del ascensor está expresamente realizado para funcionar cuando el bajo del pantalón de alguien que ya está montado está rozando levemente su trayectoria, pero no va ni a tiros cuando se está cerrando la puerta y metes la pierna en un último momento, con su consiguiente 'Ouch'. Un sensor que odio con locura es el que está puesto en la puerta de las tiendas, ese que avisa cuando entra alguien y hace 'Ding ding'. Bueno, avisa cuando entra alguien, cuando una persona está pasando por un mostrador más o menos cercano, cuando entra aire por la ventana, cuando la puerta se abre y se cierra, cuando la dependienta tose y cuando al dueño de la tienda le huele demasiado el bajo vientre.

Los sensores son mis enemigos, odio los sensores y los sensores me odian a mí, por ejemplo, la cuchilla sensor excel de Gillette, que me deja la cara hecha un cristo cada semana. Menos mal que tampoco me afeito demasiado.  Ya que estamos hablando del tema he de reconocer una cosa. 'Hola, me llamo Javier Molina y soy incapaz de afeitarme correctamente las patillas'. Es materialmente imposible, que le vamos a hacer. Lo sospechaba desde hace algún tiempo pero lo certifiqué la última vez que me pelé y me dijo el peluquero "¿Otra vez te has destrozado las patillas?"

Y mira que mis patillas no son especialmente complejas, no son las patillas discontínuas del Lara, ni la selva amazonica del Inna, pero nada, es que no puedo. No quiero verme en la piel de Curro Jiménez, con el cortacésped todas las mañanas para oxigenar esa mata de pelo sobre la oreja. Aún así, como ya he dicho alguna vez, las patillas no son mi principal preocupación cuando me afeito, ya que en lo que más interés pongo es "A ver si hoy no me desangro". Yo me pongo delante del espejo, me echo la espuma, cojo la cuchilla y llamo al 061 para que vayan preparando tres o cuatro transfusiones.

A veces me pregunto que sería de mi vida sin los espejos. Para mí son una liberación, sobre todo el del ascensor del trabajo. El día en que pongan una cámara de televisión en ese espejo me dan un programa en la tele en Prime-Time, como 'Camera Café' pero más patético. Igual que es imposible que me corte las patillas sin que parezcan la carretera de Colmenar también es imposible que entre al ascensor solo y no le hable, le grite, le ponga caras, le baile, me dedique a rebotar contra las paredes, le golpée, le cante o le haga gestos obcenos.

El espejo es, a su vez, una liberación y un conflicto, porque el tío que sale en mi espejo cuando me pongo frente a él es mucho más gordo y más feo de lo que soy yo en realidad. El espejo es autoengaño y que nadie me diga que no se ha puesto delante del espejo en pelotas y ha dicho "Eres un campeón". O cuando vas a salir y te estás peinando y piensas "Ufff, estás buenísimo, esta noche mojas seguro". Pues no, amigo, no estás buenisimo, eres feo, llevas la cara llena de cicatrices de afeitarte y lo único que te vas a mojar esta noche es la picha cuando el sensor de la cisterna del bar no funcione. Sed Malos.

18/09/2006 11:09 Autor: havi. Enlace permanente.

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Autor: plap_fisher

Comentar que los sensores no es que me hagan la vida imposible, pq si deseo pasar desapercibido lo hare, lo que me jode es no llevar una especie de ESP para las zapatillas y no caerme tanto

Fecha: 18/09/2006 15:28.



Autor: A

Por fin te has decidido a escribir, no? ¿te tenemos que dar la enhorabuena?

Fecha: 18/09/2006 17:49.



Autor: Havi

Hombre, sería un detalle

Fecha: 18/09/2006 17:52.



Autor: Panter

No se pa q escribes tanto y ni siquiera has contao lo q le paso al pablo en pacha

Fecha: 20/09/2006 12:44.



Autor: Porrus

Pero que dices, que a Pablo le paso algo en pacha??
Seguro que fue algo mágico

Fecha: 22/09/2006 15:46.


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