¿Pa qué tanto correr?

autobus.jpgQue prisas, que prisas, que prisas. Todo el mundo corriendo a todos lados con prisa y buyas. Y digo yo, ¿a que tanto correr?

Un ejemplo, pongamos que tienes que ir a Madrid, a una entrega de un premio, y tienes pensado invitar a periodistas para ir y volver en el mismo día. ¿Vas en avión? ¿Vas en tren? Nooooooo, ve en autobús, que es mucho más cómodo y ves el paisaje.

Total, tampoco es tanta molestia salir a las cuatro de la mañana, una hora propia. Con la fresca, vaya. Es una hora ideal, porque le da tiempo a dormir bastantes horas a los que se acuestan pronto y a los que se acuestan tarde no les supone ningún problema. Haces 500 kilómetros de nada en 7 siete horitas y el que no duerma es porque no quiere, porque en los autobuses los asientos son comodiiiiiiisimos y ampliiiiiiisimos y no se notan nada nada las curvas. También puedes poner una peli, que si se atranca porque el DVD es una copia no pasa nada, a los pasajeros no les importa que se corte la película en la última escena del desenlace.

Cuando llegas a Madrid, después de ese plácido viaje y con un abundante y generosa tostada con mantequilla en el estómago, estás descansado y con unas ganas locas de trabajar. No es para menos. Allí la Guardia Real te trata como si fueras un delincuente, pero porque se ha puesto de moda eso del 'Turismo temático'.

Luego en el coctel esperas fuera un rato a que aparezca el político de turno para hablar con los periodistas... y más rato... y más rato... y más rato... y las bandejas de jamón y las cervezas pasando por delante tuya, porque como estas fuera no puedes coger nada. Pero no importa, la tostada te ha dejado totalmente saciado. Ya cuando el político de turno habla sales para el hotel a comer, que sólo está a un kilómetro andando cuesta arriba y con un portatil al hombro. Esta distancia es la que se conoce según la terminología hispánica como "Está ahí al'lao".

En cuanto acabas el postre, con la digestión recién empezá, ya está el conductor del autobús tocando el cláxon para que te montes ya, porque en ese momento es cuando mejor sienta meterse en curvas, da una sensación agradabilísima, más que un orgasmo vaya. Además, que cómodo es escribir una noticia en el portatil cuando se va montado en autobús, y que gratificante. Y la gran cobertura que hay cuando te tienes que conectar a Internet para enviar la noticia. Una auténtica gozada, amigo.

Ya llegas a Málaga después de otras siete horas de viaje, a las 11 y media y sin cenar, que hay que controlar el peso. Si lo hacen por tu bien, hombre. Pillate el coche y plantate en tu casa, para contar lo bien que te lo has pasado. Menos mal que, como dice mi jefe, era yo quien tenía ganas de ir a ese viaje.
06/10/2005 11:53 Enlace permanente.

Comentarios » Ir a formulario

No hay comentarios

Añadir un comentario




No será mostrado.






Blog creado con Blogia. Derechos de autor con . Estadísticas. Suscribir RSS. Admin.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras; Emprendedor ven a Iniciador Aragón.